Redacción Deporpress | Fue un domingo 11 de febrero de 2018 cuando Joseba Etxeberria se estrenaba en el banquillo del CD Tenerife, con victoria frente al Córdoba (5-1). Desde aquel día, Alberto Jiménez había sido una pieza indispensable para el técnico blanquiazul en el once titular. Hasta ayer.
El actual dirigente blanquiazul le dio los galones en el mediocampo junto a Luis Milla. Aquel día, el majorero sumó los 90 minutos en el césped del Heliodoro frente al equipo andaluz. Una tónica que se tornó en habitual cada fin de semana de competición. Le siguieron cuatro titularidades más consecutivas donde completó la totalidad del encuentro, hasta su ausencia por cumplimiento de ciclo de amarillas en la 31ª jornada frente al Numancia en Los Pajaritos. Casualmente aquel día, y sin Alberto sobre el verde, Etxeberria sumó su primera derrota como blanquiazul (2-0).
A la semana siguiente, regresaba nuevamente a la titularidad, con victoria (2-0 ante el Lorca). Hasta el final del curso, partió de inicio en cada once, sumando un total de 1.294 de 1.440 minutos posibles bajo las órdenes de Joseba.
El comienzo de la 18/19 presagiaba el mismo destino. Alberto y Milla fueron la pareja elegida ante el Nástic, Almería y Deportivo. Pero todo cambió al descanso ante el cuadro coruñés, donde el canterano no tuvo su mejor tarde y fue el primer sacrificado por el técnico en detrimento de Nano. De ahí, vino una de las mejores segundas partes del CD Tenerife, al menos para Joseba Etxeberría, donde el equipo se acercó a la versión que más se acerca a su idea.
Ayer, en La Rosaleda, Alberto Jiménez se quedó por primera vez sin titularidad ni minutos. Etxeberría optó por retrasar a Acosta a su posición para contar con Nano de partida. Sin embargo, a pesar de esta variación, el CD Tenerife tampoco logró acercarse a lo que quiere el técnico. Y llegó la primera derrota del curso. Veremos si la medida adoptada por el técnico vasco es una decisión puntual o tiene opciones de perpetuidad próxima.