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Eterna sensación (12-8-14)

Por @beatrizpalmero

Dice (mi admirado) Jovanotti en una de sus canciones que “l’eternità è un battito di ciglia”. Traducido al español viene a decir que la eternidad es un abrir y cerrar de ojos. Y es una de esas citas que se te quedan grabadas por la sabiduría que encierran unas pocas palabras. Porque, si en algún momento  sentimos algo como eterno, es porque, precisamente en ese momento conectamos con la grandeza de un sentimiento, de un instante, tan efímero como cualquier cosa en este mundo regido por el tiempo. Y sin embargo, en lo cambiante de esta vida que se nos escapa de entre los dedos, nunca olvidamos ese instante que, aunque tan mudable como todo lo que nos rodea, nos trae a la memoria la eternidad del sentimiento que provocaron en aquel momento.

Y así, me sabe a eternidad el rumor del mar en los largos días de verano al sol, la brisa marina cuando el día está acabando, la Virgen del Carmen embarcando en el calor de julio, esa mirada que no necesita palabras para expresarse, la ilusión con la que ves caer la noche cada verano sobre Los Cuartos, esa arepa compartida tras un amistoso en el sur, las tardes en familia haciendo chistes malos mientras echan un insufrible partido de pretemporada en la televisión, las largas tardes de verano viendo un partido de tenis para matar el tiempo, exhibir tu abono renovado como si fueran zapatos nuevos, cantar un gol que suena como música tras decenas de minutos de angustia, la ansiedad por saber lo que está por venir, escuchar mientras conduzco hacia el trabajo una revitalizante canción de Jovanotti…

Una canción como Estate, en las que habla de “nubes viajando que tienen la forma de las cosas que cambian”, y, aunque uno sienta ese coraje al pensar en que esas cosas nunca permanecen, basta un abrir y cerrar de ojos para reconocer la eternidad de cada verano que va llegando a su fin justo cuando una competición llena de ilusión va tocando a las puertas. Cada año distinto, cada año más viejos, con menos inocencia y más experiencia, pero siempre con la misma sensación eterna. Tan eterna como el equipo de tus amores.