Redacción Deporpress | Esto gana el Tenerife con Yann Bodiger. Hubo fumata blanca y el equipo blanquiazul fichó a su ansiado centrocampista a poco tiempo del cierre del mercado. De esta manera, Bodiger ya es jugador del representativo y lucirá el dorsal 15 en su espalda.
Tras las lesiones de Javi Alonso y Aitor Sanz, la necesidad de incorporar a alguien para la medular se hizo más evidente. El francés del Granada era la primera opción y, pese a algunas dificultades, finalmente aterrizó en la isla sobre la bocina.
De esta manera, el Tenerife incorpora a un jugador que viene para acompañar a Álex Corredera en la sala de máquinas. Siendo Bodiger un futbolista más posicional y con buen pie, el técnico blanquiazul podría optar por darle la misión de salir desde atrás y ‘liberar’ a Corredera para que este se acerque más al área. Para defender, el ex del Granada no abarca tanto campo como Sergio González, sino que suele estar bien posiciones para cortar los avances rivales,
El de Sète es un centrocampista zurdo, alto que dotará el representativo más poderío en juego aéreo. En al aspecto ofensivo, la elegancia es lo que le caracteriza. El nuevo jugador del Tenerife tiene un buen golpeo, la capacidad de mover el juego y de salir jugando desde atrás.
Con el Cartagena tuvo más presencia en área con cuatro goles y tres asistencias en la campaña 21-22. En la entidad murciana marcó tantos de faltas directas y con disparos desde media y larga distancia. Aun así, en el Nuevo Los Cármenes apenas se le vio por la meta rival y únicamente registró un pase de gol en 33 encuentros.
Sin embargo, uno de los puntos débiles sería su lentitud, al ser un futbolista que sufre corriendo hacia atrás con grandes espacios a sus espaldas. Además, desde Granada critican que este último curso ha retenido el esférico en determinados momentos.
Asimismo, Asier Garitano explicó en rueda de prensa que buscaban un perfil diferente al de los centrocampistas que ya tenía en plantilla. Con Bodiger, los recursos del doble pivote de multiplican al añadir una nueva pieza, dejando la labor al entrenador vasco de decidir la mejor combinación.