Pablo San Juan | La figura de la mujer está más presente que nunca en el mundo del fútbol a nivel mundial. El fútbol femenino está creciendo a buen ritmo, pero va mucho más allá. Cada vez son más los partidos de fútbol regional masculino en el que las mujeres desempeñan el papel de colegiadas, como es el caso de Estefany Rodríguez, que el pasado fin de semana debutó en un partido de Tercera División entre la SD Tenisca y el AU Güímar ejerciendo como linier. La colegiada palmera cuenta su experiencia y cómo ha sido su trayectoria después de haber llegado recientemente a su punto más alto hasta el momento.
Pablo San Juan: Recientemente ha debutado como árbitra en Tercera División, ¿qué tal ha sido la experiencia?
Estefany Rodríguez: Fue una experiencia muy bonita y buena, ya que no todos los días se debuta en Tercera División. Es un momento que esperaba con ansias y por fin llegó. Salí muy contenta y con ganas de seguir avanzando y creciendo.
PS: ¿Cuándo empezó con todo esto del arbitraje?
ER: Empecé con apenas 15 años. Esta es mi quinta temporada. Y todo comenzó porque me gustaba muchísimo el fútbol. De hecho lo practicaba y, cuando se me presentó la oportunidad de poder ser árbitra, me dije a mí misma: ¿por qué no? A día de hoy, no me arrepiento en nada de haber tomado esta decisión.
PS: A día de hoy, no hay muchas árbitras en esta categoría, ¿cree que debería hacerse más a menudo?
ER: Sí, creo que debería haber más mujeres pitando en estas categorías, pero una cosa es lo que se cree y otra lo que realmente es. Para llegar a este nivel hay que pasar exámenes y pruebas físicas para poder llegar a una categoría determinada y así poder ir de linier en Tercera. Por supuesto que me gustaría que hubiesen más mujeres, pero hay que llegar a esa categoría. Es un proceso largo y costoso, y si ya hay pocas mujeres en el mundo del arbitraje, las que se meten no consiguen tener una trayectoria muy larga, se estancan, se van, etc.
PS: ¿Alguna vez ha tenido algún momento polémico o desagradable mientras realizaba su trabajo?
ER: Me encantaría decirte que nunca he tenido ningún problema, pero por desgracia no es así. He tenido varios momentos desagradables, en su mayoría con gente de la grada. Cuando empecé no sabía lo que sé ahora y me equivocaba mucho, lo cual los aficionados no lo veían y recurrían a la vía fácil, que era meterse conmigo, insultarme o incluso amenazarme. Cuando vas subiendo de categoría las aficiones se hacen más fuertes, pero ya me he adaptado. Al principio me costaba asimilarlo porque veía lo que me decían personas que podrían ser mis padres o mis abuelos y me afectaba muchísimo, pero ya estoy tan adaptada que no escucho lo que me dicen o simplemente me hace gracia. He aprendido a hacerme fuerte y a centrarme en mi trabajo que es arbitrar.
PS: ¿Tiene pensado continuar subiendo de categoría como árbitra o cree que es suficiente hasta donde ha llegado?
ER: Yo creo que nunca es suficiente. En el arbitraje cuando subes de categoría siempre quieres más y más, de hecho cuando debuté en Tercera solo lo hacía por vivir la experiencia, y ahora que ya lo he vivido quiero volver a repetirlo. Actualmente estoy en Primera Regional masculina, y aunque hay mucha incertidumbre con el tema de la pandemia, mi intención es poder subir esta temporada a Ppreferente masculina. En cuanto al fútbol femenino, tengo la posibilidad de pitar Segunda División y estoy cerca de poder llegar a la Liga Iberdrola.