Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El CD Tenerife sigue dando muestras de progreso y se puso el mono de trabajo para conseguir la segunda victoria consecutiva en casa, y tercera de este 2020 que apenas ha comenzado.
Si hace dos jornadas el Albacete cayó en el Heliodoro, este domingo fue a un Girona superior en lo futbolístico, y que tuvo más ocasiones de gol, pero que se topó con un muro infranqueable, con un equipo más sólido y que seguro que tenía dibujado Rubén Baraja nada más aceptar el reto de salvar al equipo del descenso.
El gol de Nahuel Leiva a los seis minutos fue suficiente para un triunfo balsámico, que mantiene fuera de descenso a los insulares. Hoy todos se vaciaron, capítulo especial para Dani Hernández, seguro bajo palos y a día de hoy por delante de Ortolá, y para los centrales Carlos Ruiz y Alberto, que tuvieron que pelear contra Stuani y compañía en pleno asedio visitante.
De nuevo se vio un Tenerife cosido desde la primera parte, notándose ya el sello de Rubén Baraja, preocupado primero en cerrar vías de agua que condenaban (todavía lo hacen pero menos) siempre a remar contracorriente en forma de errores individuales que penalizaban los resultados. El Tenerife de Baraja es menos vistoso sí, pero más práctico y, sobre todo, sólido. No renuncia a la pelota, pero tampoco arriesga como antaño, y si no puede mover entre líneas para generar superioridad, busca los espacios desde los extremos con balones largos.
Rubén Baraja mandó otro aviso a José Naranjo y Filip Malbasic, con los que sigue sin contar, y a los que parece enseñar la puerta de salida en este mercado de invierno. El rendimiento de ambos invita a pensar que se vería bien una salida de los dos delanteros para hacer hueco en la masa salarial y seguir la necesaria reconstrucción del equipo. Joselu sí entró directamente en la convocatoria, mientras que Lasure esperará a la semana que viene.
Otra de las novedades, no solo en la convocatoria, sino en la formación inicial, fue la del argentino Nahuel Leiva. Recuperado de su lesión, y habiendo tenido ya 30 minutos en el choque de la jornada anterior en Huesca, fue titular en lugar del canterano Elliot, que empezó en el banquillo. Como era de esperar Carlos Ruiz, cumplida sanción, volvió al centro de la defensa junto a Alberto, haciendo que Álex Muñoz regresara al lateral zurdo. Dos laterales, Moore e Isma López, esperaban en el banquillo.
Des del inicio del partido los catalanes quisieron tomar el control del balón, y protegidos por su innegable calidad técnica, apenas cometían errores en las entregas, pero casi siempre cortas y al pie. Movían al Tenerife, pero sin verticalidad. El primer error sí lo pagaron muy caro. Diamanka se confió en un control que aprovechó Nahuel Leiva para robar el balón y marcharse en vertical hacia la portería rival, para terminar superando a Asier Riesgo (1-0, 6’) de disparo cruzado ajustado al poste. Diana a la primera de un Tenerife ordenado en la salida.
Con el marcador en contra, los de Martí dieron otro paso adelante para intentar igualar, ahora sí llegando a zonas peligrosas, pero sin rematar entre palos hasta que un rebote llegó a los pies del francotirador Stuani (19’), pero su disparo lo rechazó Alberto con los pies, evitando que fuera a portería.
Nahuel pidió el cambio (23’) no se sabe si lesionado o fatigado, que es lo que parecía, después de un largo período de inactividad, y así el canterano Elliot fue el elegido para el costado zurdo.
A balón parado también asustaba el rival, como un cabezazo de Diamanka (30’) en una falta lateral que se marchó fuera, pero por muy poco. Había que quitarle algo de balón a un Girona en otro nivel futbolístico que los blanquiazules, y que encima encontraba en Figueroa Vázquez un aliado que permitía sus faltas sin castigo, para enfado de la afición.
Dio tiempo para otro cambio, este en el Girona y sí por molestias físicas, ya que Martí no esperó al descanso para introducir a Brandon Thomas en lugar de Jonathan Soriano.
Sin tiempo casi para nada Baraja decidió sentar a Jorge Padilla, que completó otro buen partido con el primer equipo, para dar consistencia al medio con Undabarrena (48’), como ya hizo hace un par de semanas contra el Albacete, y con buen resultado. El vasco se juntó con Aitor Sanz y Milla dio unos pasos adelante para tapar la salida de los rojiblancos.
Lo cierto es que los visitantes apuraban más a balón parado que en juego, como en una fala en zona muy peligrosa que le costó la amarilla a Milla, y que Borja García lanzó (52’), cerca del travesaño de Dani Hernández.
Pasada la hora de partido encimaba el Girona buscando el empate ante un Tenerife ya cansado de correr detrás del balón y que cada vez se separaba más. Así Stuani vio a Brandon Thomas de tacón (61’), pero el flamante fichaje de los de Martí no pudo superar a un seguro Dani. Jozabed volvió a avisar (63’) con un rechazo que empalmó en la frontal, pero su disparo rozó el poste derecho local con Dani superado y Alberto demasiado estático; el bajón físico era evidente y el cántaro se acercaba demasiado a la fuente.
A la contra pudo sin embargo encarrilar el triunfo el Tenerife, en un envío de Milla hacia Dani Gómez (66’), pero escorado no pudo superar a un bien colocado Riesgo. Los recursos del Girona parecían interminables. Por derecha, por izquierda, por el centro…balones ‘colgados’ al área…el partido era un sufrimiento y una constante consulta al cronómetro, pero los minutos no avanzaban.
Jairo también tuvo la suya (72’) pero en posición forzada no pudo superar a un Dani Hernández que ya era el mejor de los locales; mala cosa.
Había que tapar fugas, y así Baraja quiso cerrar la derecha de su equipo con doble lateral. Moore reemplazó a un Suso que intentaba echare el equipo a sus espaldas (75’), para que entrara Moore y jugar este por delante de Luis Pérez.
Los últimos minutos fueron insufribles, con un Girona desbocado buscando el empate y el Tenerife achicando como podía, sin poder dar tres pases seguidos y casi quitándose el balón de encima a la primera oportunidad, aunque Dani Gómez (83’), desde muy lejos, probó fortuna sin suerte.
Stuani cabeceó blando (86’) en la última llegada entre palos de un Girona que empujó todo lo que pudo, pero que se encontró con un muro blanquiazul cada vez más solidificado, que supo sufrir para llevarse tres puntos que valen oro.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (1): Dani Hernández; Luis Pérez, Alberto, Carlos Ruiz, Álex Muñoz; Suso (Moore, 75’), Aitor Sanz, Luis Milla, Nahuel Leiva (Elliot, 23’); Jorge Padilla (Undabarrena, 48’) y Dani Gómez.
Entrenador: Rubén Baraja.
Girona (0): Asier Riesgo; Maffeo, Ramalho, Ignasi Miquel, Mojica; Borja García (Álex Gallar, 74’), Diamanka (Jozabed, 57’), Gumbau, Jairo; Jonathan Soriano (Brandon Thomas, 45’) y Stuani.
Entrenador: José Luis Martí.
Goles: 1-0 (6’) Nahuel se aprovecha de un error de Diamanka, se va por velocidad y supera a Riesgo de tiro cruzado.
Árbitro: Jorge Figueroa Vázquez (comité andaluz). Asistido e n las bandas por Ríos Vargas y Jara Cordobés. Árbitro de VAR: Vicandi Garrido. Amonestó a los locales Suso (29), Jorge Padilla (45’), Milla (51’) y Alberto (70’); y al visitante Ramalho (57’).
Incidencias: Partido correspondiente a la 24ª jornada, disputado en el Heliodoro Rodríguez López, ante 9.461 espectadores. El CD Tenerife vistió con pantalón azul y camiseta blanca. El Girona lo hizo con pantalón rojo y camiseta a rayas verticales rojas y blancas.