Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Este Lenovo Tenerife no tiene techo. El cuadro dirigido por Txus Vidorreta estuvo colosal, en una actuación colectiva coral para ratificar que está en un momento dulce de temporada, donde barrió de la pista a un Unicaja que venía de ganar en el Palau y en clara línea ascendente. Los aurinegros lo bordaron en el Carpena (64-97), pese a un calendario apretado, para seguir vivos en su objetivo de ser cabezas de serie.
La carta de tiro fue un reflejo de dos caras antagónicas: un Unicaja descartado en el tiro exterior (3/26, 11%) frente a un Lenovo que hizo un 10/18 (55%) en tiros de tres. En lanzamientos interiores, los porcentajes también favorecieron a los pupilos de Vidorreta (60-70%), donde la pérdida en el rebote (36-23) fue una mera anécdota.
De nuevo, con un Shermadini brillante (19 puntos, 30 valoración, 9 rebotes), el equipo aurinegro entró un sinfín de recursos en todos sus hombres, demostración inherente a que los jugadores pasan por un estado de confianza alto. Con cinco baloncestistas en doble dígito de valoración, cabe reseñar que diez jugadores del CB Canarias anotaron en su cuenta personal más de seis puntos.
El CB Canarias salió mandón al Martín Carpena. Una puesta en escena sólida le permitió tomar los mandos desde el principio, con un parcial de 0-6 como apertura. Los aurinegros estaban siendo efectivos en sus porcentajes de tiro, además de dejar a Unicaja durante tres minutos y medio sin anotación, hasta que encestó Brizuela. No obstante, Salin y Todorovic sacaron brillo al aro desde el 6’75 para irse al doble dígito de diferencia (4-17, 4’30’’), que provocó el tiempo muerto de Ibón Navarro.
Mejoró su rango porcentual Unicaja, que sacaba principalmente provecho del rebote (12-7 a su favor al final del primer cuarto). Una serie de pérdidas y desajustes en defensa permitió a los andaluces firmar un parcial de 7-0. Pero de nuevo, la diferencia se estaba viendo desde el triple, donde Wiltjer anotaba liberado desde la esquina (11-20), cerrando Guerra desde el 4,60 una primera etapa (15-24) donde el 6,75 marcaba la diferencia.
Despertó de nuevo de su letargo Unicaja en el segundo cuarto, con un parcial de 6-0, donde Rubén Guerrero estaba haciendo daño en el poste bajo, pero con Francis Alonso llevando el liderazgo anotador (23-30). Buscó cortar la sangría Lenovo Tenerife en el rebote defensivo, otorgando segundas oportunidades que estaban convirtiéndose en oro para los malagueños.
En ataque, Shermadini se impuso en el bloqueo directo y continuación para empezar a frotar su lámpara, sacando varios 2+1 para rubricar con su firma la máxima ventaja de la primera parte: +15 (26-41). Sin embargo, Kravic y Oliver sacaron tiros adicionales para acercarse, unido a que Lenovo no encestó de tres durante este tramo (32-41).
Metió la directa el conjunto aurinegro en el tercer cuarto para sentenciarlo. Aaron Doornekamp abrió la veda con un arranque espectacular: ocho puntos en su cuenta personal, dos desde el 6,75. Huertas se unía a la fiesta e Ibón Navarro pedía tiempo muerto (34-51, 6’ 54’’). La escuadra de Vidorreta se encontraba cómodo sobre el parqué, con buenas circulaciones y desajustando en cada ataque a Unicaja, que no sabía si marcar a Shermadini o salir a tapar a sus exteriores.
El pívot georgiano seguía castigando en el poste bajo, mientras que Fitipaldo aprovechaba el espacio que le dejaban sus rivales para agrandar la ventaja. Una superioridad que se cerró al límite de los 30 puntos al final del tercer juego, con un parcial de cierre de 0-7 completado por Fran Guerra (39-68). Para colmo en el Unicaja, un mate de Guerrero entraba fuera de tiempo.
En un último cuarto, de mero trámite, Lenovo Tenerife engordó su caudal de créditos ofensivos mientras Unicaja defendía su honor. La escuadra tinerfeña llegó a ponerse en una máxima de +36 puntos (54-90) mientras parte del público presente en el Carpena desfilaba hacia la puerta de salida.
Hubo minutos para la segunda unidad, donde los Guerra, Todorovic, Sulejmanovic y Sastre pudieron sumar protagonismo, cerrando la exhibición canarista el tinerfeño Sergio Rodríguez, con dos tiros libres.