Redacción Deporpress |Este CD Tenerife no para de sorprender. Hoy ha vuelto a sacar a relucir al animal competitivo que lleva dentro pasando por encima de un Burgos que aterrizaba en la isla en el mejor momento del curso.
Los blanquiazules saltaron al verde del Heliodoro como aviones. Cuando algunos aficionados no se habían ni sentado, el primer zarpazo local llegó. Mellot puso un caramelo desde la banda derecha y Mollejo se convirtió en el alumno más inteligente de la clase para abrir el marcador. La tarde pintaba bien.
Los hombres de Ramis no bajaron el listón. Los minutos pasaban y el aluvión ofensivo chicharrero era espectacular. Este dominio local se plasmó en el luminoso en 41′. Minuto en el que Shashoua aprovechaba una jugada coral entre Elady y Mollejo para poner el segundo. La afición rugía.
El descanso no bajó el ritmo del representativo, ya que un Bermejo revitalizado realizó una jugada ‘maradoniana’ poco después de la salida de vestuarios y puso el 3-0. Con el choque rematado, la fiesta tinerfeña era ya un hecho.
En ese momento, Ramis decidió mover el banquillo y saltaba al verde Enric Gallego tras varias semanas en el dique seco. Sin embargo, el ariete no acusó esas jornadas de baja y a los diez minutos de estar en el campo ponía el definitivo 4-0 gracias a un remate de ‘9’.
Festival blanquiazul hoy en la Avenida de San Sebastián. El CD Tenerife no tiene techo.