Redacción DeporPress | El año del CD Tenerife está siendo tremendo. Desde la primera jornada los blanquiazules se metieron en la zona noble de la clasificación y 27 partidos después aún siguen ahí.
Gran parte de culpa de la buena situación en la que se encuentra el cuadro tinerfeño la tiene Sam Shashoua. El británico arrancó la temporada a un nivel superlativa y durante el tramo inicial del curso fue el futbolista más destacado de la disciplina canaria. Sin embargo, el ’10’ fue perdiendo fuelle con el paso de las semanas; su rendimiento bajó y dejó de ser el factor diferencial de los de Ramis.
No obstante, el problema de este bajón fue ajeno al jugador. La causa es que el ex ‘Spurs’ sufre desde hace un tiempo una pubalgia, una lesión muy común en el mundo del deporte pero que a su vez es muy complicada de tratar. Esta se manifiesta con una molestia en la ingle o en la parte baja del abdomen; y posteriormente se agudiza desplazándose hacia el muslo. Se trata de una dolencia difícil de recuperar ya que el grado de dolor es muy variante y los tratamientos consisten básicamente en descanso o quirófano.
En definitiva, esto es lo que ha provocado que Shashoua no sea el mismo. En las últimas semanas su participación se ha reducido de manera considerable con el fin de tenerlo a máximo rendimiento al final de temporada. La afición chicharrera estará pendiente de la evolución de la lesión.