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Esperpento (14-8-14)

por @juanjo_ramos

Un mes y medio de entrenamientos orientados a llegar en las mejores condiciones al estreno liguero (previsto para el 23 y 24 de agosto). Ahora, técnicos y jugadores tienen (al menos) una semana más. Pero no hay amistosos concertados ni cargas de trabajo planificadas.

Negociaciones cerca de cerrarse, agentes y jugadores apretando a clubes, clubes apretando a agentes y jugadores… Todo ante el inminente arranque de Liga. Ahora más que nunca se podrá aguantar al final del mercado. Los términos cambian, los acuerdos se retrasan… Total, lo más probable es que hasta el 30 y 31 no se juegue (como pronto).

Entradas sacadas, viajes pagados, vacaciones atrasadas o retornos adelantados. Todo ello para ver el primer partido de Liga o uno que, en el calendario sorteado, cuadraba con un fin de semana ideal “para escaparse”. Nada vale. Igual hay que reformular la categoría, añadir un participante, jugar dos jornadas más en miércoles… o no. Los aficionados no saben cuando juega su equipo ni contra quién.

Años de estudio para confeccionar unas medidas de control económico que redujeran la deuda del fútbol con el propio fútbol (jugadores, empleados, otras SAD y demás) y, sobre todo, con Hacienda y la Seguridad Social. Reuniones y más reuniones. Creación de comisiones de seguimiento, amparo del Consejo Superior de Deportes (CSD)… Todo al garete, echado por tierra por una suspensión cautelarísima concedida por un juez de lo Mercantil de Madrid, que pone en entredicho todo el trabajo anterior.

Viajes por el mundo, apertura de sedes en otros continentes, torneos de verano para que los equipos españoles realicen giras por otros países y un montón de dinero gastado. Todo para confirmar la imagen de la competición como la mejor Liga del planeta. Una Liga que suspende la actividad en su segunda categoría porque descendió administrativamente a un equipo el día 7, invitó a su sustituto el 8, recibió una sentencia judicial rebatiendo el castigo al Murcia el 13, anunció el aplazamiento el 14 y decidirá definitivamente el 18 qué hacer ante la nueva tesitura.

Un circo. Una chapuza. Un esperpento que afecta a aficionados, jugadores, técnicos, directores deportivos, representantes, clubes, Liga de Fútbol Profesional, Federación Española… Nadie se salva. Y nadie dimite. Muy español todo.