Redacción Deporpress | Nueve son las caras nuevas del CD Tenerife 2017/18 que se podrán empezar a ver a partir de hoy respecto al Tenerife de la temporada pasada.
Aun con el mercado de fichajes abierto y la excepción y necesidad de incorporar “de dos a tres delanteros” como ha reconocido públicamente José Luis Martí, lo blanquiazules han reforzado el resto de sus líneas, a modo de cambio de cromos.
Así son, hasta el momento, nueve las incorporaciones de los tinerfeños por las 11 salidas (12 si contamos a Marc Crosas en el mercado invernal pasado). Carlos Abad ha reforzado la portería después de dos años cedido al Real Madrid Castilla, tras la marcha de Ismael Falcón al Hércules de Segunda División B. Lucas Aveldaño por Germán y Luis Pérez por Edu Oriol son las caras nuevas en la defensa, que mantiene a la vieja guardia (Raúl Cámara, Carlos Ruiz y Camille) con Jorge Sáenz en un año fundamental para él y consolidarse como el jefe en el centro de la defensa.
Músculo para el centro del campo con la apuesta por cinco años por el hondureño Bryan Acosta, que competirá junto a Aitor Sanz, Vitolo y Alberto por hacerse un hueco en Europa y que debe mejorar las prestaciones de futbolistas como el mencionado Marc Crosas o Rachid.
En las tres posiciones de la media punta es donde se concentra la revolución de este nuevo Tenerife. Se fueron Aarón, Omar Perdomo (cedido al Nástic), y, con pesar, Gaku Shibasaki, pero y se ha firmado a Juan Villar, Víctor Casadesús, Juan Carlos Real y Paco Montañés, además de hacerse en propiedad con el grancanario Tyronne y seguir contando con el mando de Suso Santana, por ejemplo; Álex García ni cuenta para el entrenador.
La delantera, tras las salidas de Amath, Lozano, Cristo González y Jouini es el puesto que queda cojo por el momento. Aunque la polivalencia de jugadores como Villar, Casadesús e incluso Suso pueden servir como parches provisionales, además de la oportunidad que puede ganarse el canterano Brian Martín, el deseado Nano, Alfredo Ortuño o la opción exótica de Kenyu Sugimoto, deben llegar para completar una plantilla que, a pesar de todo, se quedó a tan solo un gol de competir en Primera División.