Luis Rosales| España no pudo vencer a Australia en una gran semifinal, donde Cambage anotó 33 puntos y fue una pesadilla para las de Lucas Mondelo. La eliminación de Ndour cuando faltaba todo el último cuarto fue clave y no pudo completar un reto histórico tras haber estado muy cerca. No pudo ser, pero la lucha y el sacrificio no puede negarlo nadie.
El choque comenzó con poca precisión en los lanzamientos a canasta y con buenas defensas de España sobre Cambage, estrella australiana y máxima anotadora del campeonato. Poco a poco, las jugadoras fueron precisando y llegaban los primeros puntos del duelo (4-6, 3´). Lucas Mondelo paró el encuentro acto seguido ante la facilidad para meter canasta de su rival, que empezaba a mostrar su capacidad ofensiva (5-11, 4´05″).
España se atascaba en ataque y su rival no paraba de sumar por medio de Cambage, que mostraba su superioridad física en la zona (6-18, 6´). El combinado nacional mejoró su defensa y acabó el cuarto mejor de lo que parecía minutos antes, cuando las visitantes llegaron a obtener una ventaja de +15 (15-23, 10´).
El segundo cuarto se reanudó con bastantes faltas en el inicio por parte de las españolas, aunque si estaban acertadas en ataque. La estrella australiana respondía a los pitos del público con gestos pocos deportivos y su tercera falta personal le hacía estar condicionada el resto del partido (20-27, 13´30″). Las visitantes no anotaban con la facilidad de los anteriores 10 minutos y el marcador se iba ajustando cada vez más (22-27, 15´20″).
Alba Torrens ponía en pie a los aficionados con dos grandes triples que servían para empatar el encuentro y forzar a la entrenadora de las visitantes a pedir tiempo muerto (30-30, 17´). Los instantes finales de la primera parte no fueron muy ofensivos y se llegó al descanso con mucha igualdad y todo por decidir (35-34, 20´).
La segunda parte arrancó igual que acabó la anterior con intercambio de canastas hacia un lado y otro. España defendía mejor a Cambage, que no tuvo la facilidad del primer cuarto para encontrar el aro (37-38, 22´30″). Al cuadro que dirige Lucas Mondelo tenía problemas en la circulación de pelota y su buena defensa las mantenía vivas en el duelo. Astou Ndour estaba siendo la mejor de las locales y sus 13 puntos cortaban la mala racha del combinado nacional (39-42, 24´20″).
España entró rápido en bonus cuando faltaba más de la mitad del tiempo, dando una vía fácil de lograr puntos a las australianas. Las pívots nacionales, Ndour y Laura Nicholls, llevaban cuatro faltas personales y eso podía determinar el juego interior. Lucas Mondelo paró el choque para tranquilizar los ánimos, que se caldeaban por momentos ante las provocaciones de Cambage (46-46, 26´39″). Las locales sacaban faltas en ataque y en el rebote y gracias al tiro libre obtuvieron la máxima para ellas de +5. Este periodo concluyó con el público en pié y la sensación de que la gran final estaba cerca, gracias al triple sobre la bocina de Laia Palau (58-50. 30´).
Se entró en el último y definitivo cuarto y los espectadores estaban entregadas a las suyas. Australia empezó muy fuerte y un parcial de 7-0 las acercaba en el marcador (58-57, 31´30″). Cambage ganaba protagonismo y lideró el acercamiento de su selección que se ponía por delante (58-59, 33´).
Los minutos pasaban y el empate en el electrónico aumentaba los nervios de las jugadoras que veían que cada ataque es oro. Cambage se llevó la técnica a causa de sus provocaciones y los árbitros no dejaron pasar ninguna más (62-61, 35´10″). Los balones interiores se hacían decisivos y España no sumaba más de seis puntos en el cuarto y Australia castigaba la falta de acierto (64-69, 38´).
Al combinado nacional se le escapaba el partido y cinco puntos de diferencia a falta de 32 segundos, hacía muy difícil la hazaña (66-71, 39´30″). Y finalmente no se produjo el milagro y las españolas no pudieron llevarse el pase a la final tras una gran lucha que se llevaron las australianas con una gran Cambage, que anotó 33 puntos y sacó las cinco faltas a Ndour y Laura Nicholls. España tendrá que luchar por el bronce ante Bélgica