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España completa la decepción

Redacción Deporpress | La selección española cayó en la lotería de los penaltis ante la anfitriona Rusia, tras empatar en un partido que fue un monólogo absolutamente estéril del combinado nacional con el balón (1-1). La cita confirmó todo lo que el equipo que dirige Fernando Hierro había mostrado en el torneo. Son los que más pases completan, pero también los que menos disparan a puerta. Y en el fútbol se gana a base de goles.

España tuvo una puesta en escena brillante. La mejor de todo el Mundial. Pero fue un espejismo. Duró los 12 minutos que tardó Ignashevich en marcar en propia puerta en un forcejeo dentro del área con Sergio Ramos. A partir de ahí, volvió la España que sestea con el balón. Que acumula la posesión hasta adormecer a cualquiera con un toque tras otro. Pero en zona de nadie. Sin influencia ni trascendencia en el juego.

Ese conformismo  le pasó factura a balón parado, cuando el gigante Dzyuba cabeceó un córner sobre la mano de Piqué, que había saltado de espaldas y con el brazo extendido. La desgraciada acción le costó carísima a España, que ya no encontró la manera de hincarle el diente a su adversario tras el tanto de penalti materializado por el propio Dzyuba en el minuto 41.

Los de Hierro siguieron tratando de ganar el partido con su estilo. O sea, sin ambición. Sin atrevimiento. Sin salirse un milímetro del guión de tocar, tocar y tocar la pelota esperando a que llegase un milagro que no se produjo. Solo la entrada de Rodrigo animó un poco a la Roja, pero tampoco acertó a batir al guardameta ruso en las dos acciones en las que atinó a disparar.

En los penaltis pasó lo que suele ocurrir. Los errores de Koke y Aspas mandaron a España para casa. Fue la tercera vez de cuatro tandas que el combinado nacional queda apeado de una cita mundialista de esa manera, tras las de México’86 contra Bélgica y la de Corea’02 también, como hoy, ante el país anfitrión.

Rusia, que defendió con ahínco el empate, celebra su pase a cuartos de final por primera ocasión en su historia. España, que vive cómoda con el cartel de teórica candidata, regresa con otra decepción y el paupérrimo balance de dos victorias, ante Australia e Irán, en los siete partidos jugados en los Mundiales de Brasil’14 y Rusia’18.

En el otro partido de la jornada, Dinamarca y Croacia arrancaron el partido a toda velocidad.  Ambos habían marcado en el minuto 4. Jorgensen adelantó a los escandinavos en el primer minuto y Mandzukic igualó otra vez para los balcánicos apenas tres minutos después. Sin embargo, la puntería se les agotó a ambos y fue necesario recurrir a la prórroga. En ella, Modric erró un penalti y condenó a la eliminatoria al desenlace desde el punto fatídico. El cancerbero croata Subasic fue el héroe al detener 3 lanzamientos de los jugadores daneses y dar el pase a su selección a cuartos desde Francia’98.

La jornada de este lunes dirá si Brasil, la única gran favorita que queda ya con vida en el Mundial, es capaz de acceder a cuartos de final frente a México (15:00 horas). A partir de las 19:00 horas, la selección de Japón, con el ex blanquiazul Gaku Shibasaki, tratará de dar la campanada ante la sólida Bélgica.