Por @ivanvillanua
Somos así. Héroes por obligación, villanos por devoción. España, ese país donde tan pronto pones en el Olimpo de los Dioses a una selección de fútbol y, un par de años después, eres capaz de cuestionar hasta la calidad de los mismos que durante un sexenio han sido pasto de tus alabanzas, elogios y alguna que otra fiesta con amigos. Es por eso que, como no estamos acostumbrados a estas cosas, el destino nos obligó a convertirnos en héroes cuando lo que de verdad nos gusta es criticar todo lo que se menea: unos villanos.
Incluso con una estrella encima como ocurrió ante Holanda. Sí, fue un meneo. Sí, se vengaron. Sí, Casillas no estuvo bien…tampoco el resto. Sí, Costa quizá pudo haberse quedado con Brasil y sí, también, Fernando Torres es el peor delantero de la historia de nuestra selección…
¿Alguien en este país ha conservado su memoria, alguien en su sano juicio prefiere el codazo de Tassotti al golazo de Iniesta? ¿Fue mejor el gol fantasma de Míchel ante Brasil que el cabezazo de Puyol contra Alemania? Esto se nos ha ido de las manos.
A La Roja le dieron un meneo por razones más que evidentes: el desgaste de todo el año de estos profesionales es indiscutible y los años (como los vídeos de los rivales), hacen mella. También incluso podría debatirles que este equipo ahora juega para Costa y no como antaño cuando tocábamos el balón hasta que uno cualquiera (daba igual quién), la empujara.
Lo que es innegable es que estos tipos nos han hecho felices durante muchos años. Y si no vuelve a suceder no pasa nada. Hemos vivido a pan y agua más tiempo. Y nadie hasta entonces se le había pasado por su cabeza ganar un Mundial.
Posiblemente en Brasil no habrá premio. Pero vaya por delante mi reconocimiento a unos jugadores que lo han -y nos han- dado todo. Y que, como ustedes y yo, envejecen. ¿O es que piensan que Xavi, Ramos o Pedro nos van a durar toda la vida sin canas y con tableta en el estómago? Masoquistas que somos. Nos encanta.