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¿Es ilimitada la caja de las subvenciones al deporte?, por @ivanvillanua

Ahora que el futuro de las pensiones ha abierto un interesante debate en España y que la caja única está al borde de vaciarse, es buen momento para extrapolar ese problema al mundo del deporte y en concreto analizar si la hucha de las subvenciones a entidades y profesionales es ilimitada o terminará también por romperse.

Cada año, las administraciones locales, insulares y regionales destinan una parte muy importante de su presupuesto para subvencionar a aquellos equipos o deportistas que cumplen una serie de condiciones y se mantienen al día en sus responsabilidades fiscales y de Seguridad Social. Partidas económicas que suponen un salvavidas en muchas ocasiones y que permiten la supervivencia de estas entidades o personas físicas.

Sin embargo, últimamente la tensión se ha hecho presente al reclamar en los medios de comunicación varios clubes que estas se retrasan tanto que al final ponen en un aprieto sus contabilidades, lo que les obliga en un porcentaje altísimo a solicitar créditos bancarios con el compromiso de rellenarlos una vez que cobren las ayudas. Y así, con esos créditos y la confianza, las agencias de viajes emiten los billetes y los profesionales que componen las plantillas soportan continuados retrasos a la hora de ver ingresadas sus nóminas. Por una razón muy sencilla: la demora en el cobro puede ser previsible pero por muchas veces que sucede todos siguen cayendo en el mismo bucle: me la otorgan, se retrasa, me endeudo hasta cobrarla. Como no tengo un control, termino gastando más de lo que me van a dar. Siempre pasa. [quote align=»right»]

Quizá una solución para motivarlos sería que las empresas tuvieran un incentivo si patrocinan a un equipo de élite en Canarias. Algo así como una Reserva de Inversiones pero deportiva.

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Son cada día más los equipos que compiten por ascender a categorías nacionales para entrar en esa bolsa de ayudas. Pero, ¿qué pasaría si en un ciclo de cinco años el número de equipos canarios en alta competición se multiplicara por tres, por ejemplo? Pues que no habría dinero para tantos clubes y que, al final, o todos cobrarían menos (lo que supone un problema para confeccionar sus temporadas), o las condiciones para ser subvencionados tendrían que revisarse de manera más severa. Porque es imposible que la caja deportiva pueda resistir tanto por muy sano que sea promover el deporte que eso es algo que no discute nadie.

¿Y dónde están las empresas privadas? Muchas ya participan aportando todo lo que pueden. A esos, mi más enérgico aplauso. Hay otras que llegan a Canarias, se implantan, se enriquecen y su aportación es cero euros. «No es nuestro público», es la excusa más habitual. La Responsabilidad Social Corporativa la dejan en su lugar de origen, guardada bajo candado para que nadie se las pida.

Quizá una solución para motivarlos sería que las empresas tuvieran un incentivo si patrocinan a un equipo de élite en Canarias. Algo así como una Reserva de Inversiones pero deportiva. Si usted ha ganado X millones de euros desde el archipiélago y aporta al fondo común deportivo una cantidad Y, recibirá una rebaja fiscal de Z. Sería un buen incentivo y el nivel de patrocinio empresarial aumentaría. Lo que permitiría a las entidades políticas desahogar su fuerte presión de inversión año tras año. También para los equipos que no esperarían tanto tiempo para tener liquidez y afrontar su día a día. Y sus viajes.

Lo que está claro es que estamos a punto de llegar a una situación límite. Ser previsores e ir pensando en una solución es la clave. Estoy seguro que todos los implicados ya se han puesto a ello.