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[Entrevista] Javier Rabanal: «Estoy en el sitio exacto para poder desarrollarme»

Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Javier Rabanal es un joven técnico tinerfeño de 37 años de edad, que tras su paso por el fútbol regional y de base, donde destacó en el CD Laguna, decidió emprender la aventura de entrenar muy lejos de la isla.

Así, tras una primera experiencia breve en Canadá, Rabanal se lió la manta a la cabeza para irse a China a enrolarse en la LEYI Academy, que presta servicios tanto a colegios públicos como privados, además de tener su propia academia de fútbol.

El entrenador apura unos días de vacaciones junto a los suyos, antes de volver la próxima semana a China para empezar la segunda pate de un proyecto que, si todo va bien, se prolongaría hasta noviembre, e incluso más allá.

Deporpress: ¿Qué tal su vuelta a la isla después de la experiencia en China?

Javi Rabanal: Bien. Hacía falta estar con la familia y amigos después de un par de meses fuera y volver a comer comida casera.

DP: ¿Ha calculado los kilómetros que lleva después de su salida a Canadá y China?

JR: No lo he calculado, las horas sí. No mido las distancias sino a las horas que estoy de mi casa. Canadá me resultó hasta cerca respecto de China, porque es un vuelo cómodo desde Barcelona. Pero para llegar hasta la ciudad en la que estoy en China (Changsha) está muy lejos.

DP: Cuéntenos esas experiencias, el salto desde el fútbol regional en Tenerife a entrenar en Canadá y China.

JR: Al final es abrir un poco la puerta y ver qué se pide fuera. La clave fue ponerme con el inglés, es lo que marca un antes y un después, poder entrenar en inglés. Trajimos a Eric Tenllado a Tenerife par el Campus Élite y me invitó a ir a Canadá. Me vi bien entrenando allí y un representante italiano, a través de mi Linkedin vio que había estado entrenando en Canadá y que no me suponía un problema el inglés y me propuso ir a China. Me abrió el espectro del fútbol regional y ahora ya puedo entrenar a fútbol en cualquier parte del mundo.

DP: ¿Ve el fútbol ahora de una manera diferente?

JR: Sí, totalmente. He cambiado de edades de trabajo, volviendo a los niños. Estableces relaciones muy rápido con gente de diferentes academias de todo el mundo y ves el fútbol más amplio de lo que lo puedes ver en el fútbol regional de aquí. Nos conocemos todos, y ahora no hay límites, lo mismo te proponen ir a un campus de verano a Estados Unidos como puede que suceda, volver a Canadá o permanecer en China toda la temporada. El fútbol ha cambiado radicalmente para mí.

DP: ¿Pero cómo se lía la manta a la cabeza para dar ese salto internacional?

JR: El primer salto fue fácil. Era un típico campus de verano pero en vez de aquí en Canadá. Fue fácil porque eran dos semanas, ida y vuelta, y desde mi punto de visto no había ningún riesgo. Eran unas vacaciones de fútbol. El de China sí fue más complicado. Hay una serie de contratos de por medio, tienes que ponerlo todo en una balanza, lo que quieres hacer en tu futuro, si es el momento de salir o es demasiado tarde. En mi caso había más cosas positivas que negativas y al final me decidí a ir por lo menos un mes. Ese fue mi compromiso, estar un mes con ellos, sabía que antes de un mes no me iba a volver por muy mal que estuviera. Al final me ha gustado, me quedé dos meses y estamos abiertos a seguir.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»El salto a Canadá fue fácil, el de China más complicado, pero era el momento de salir»[/quote]

DP: ¿Dice que fue todo a través de Linkedin?

JR: Sí. Esto ha sido no aflojar. Seguir con el inglés y poner en Linkedin todo lo que vas haciendo. Puse unas fotografías trabajando en la Escuela Municipal de Candelaria y trabajando en Canadá con una tableta y llamaron la atención de un representante italiano, Riccardo Schifano. Apostó por mi currículo y lo movió en varias academias de China. Surgieron un par de propuestas y la LEYI Academy se interesó y me pusieron todas las condiciones sobre la mesa y el contrato para ir.

DP: ¿Cómo fueron esas horas previas de dejar la isla?

JR: Cuando te queda un mes para irte es todo papeleo, solo estás pendiente de eso. Recuerdo vagamente el último mes. Era venir a la sala de entrenamiento (del propio Rabanal, Calle Granada, La Laguna) para trabajar y seguir con los papeles. No te da mucho tiempo para pensar. Me iba un lunes por la mañana y el último fin de semana junto a mi pareja ya piensas que te vas y que pasará mucho tiempo para volver. Te va dando respeto recoger tu piso, hacer las maletas, da respeto. Pero en mi caso, una vez en el aeropuerto solo es un vuelo más. Viajar nunca me ha supuesto un problema, pero empaquetar todo y decir “Se acabó Tenerife durante un tiempo” da mucho respeto.

DP: ¿Y más si va a China que es otra dimensión?

JR: Sí, aquello es totalmente diferente. El fútbol sigue siendo fútbol, a su manera. Pero el resto es todo diferente. Yo llegué muy tarde, casi a medianoche. Me llevaron a un hotel, me quedé solo como es lógico, pero al día siguiente ya tenía el piso preparado. Me levanté en ayunas para pasar un reconocimiento médico muy completo, casi el de un futbolista. Hasta placas, ecografías, electros y  analíticas de todo tipo. Luego me llevaron a comer y me dijeron que tenía que preparar un entreno porque empezaba en 15 minutos. En lo que firmaba los papeles preparé una sesión para unos niños a los que no conocía, y no sabía su nivel, aunque no era muy alto. Fui rápido al campo de entrenamiento y me arroparon mucho, la verdad. Hasta el director de la academia entró al campo y no suele hacerlo. Luego ya fue dinámica diaria, conocer las instalaciones y entrenar. Tienes que ir al supermercado, voy a WallMart, una cadena americana, pero también hay Carrefour. Está todo en chino y tienes que ir preguntando, no sabes ni los precios por el etiquetado. Todo forma parte de la experiencia, no solo entrenar. Hasta cosas del piso como Internet, que tuve que llamar a un empleado del club para que le dijera hasta las claves de acceso. El transporte público lo llevo desde una aplicación móvil para moverme de manera improvisada

DP: ¿En qué consiste su día a día allí?

JR: Entro a las 11 de la mañana a la oficina, y hasta las 15 horas desarrollo sesiones de entrenamientos o contenidos de formación para los entrenadores chinos. Luego presento la sesión a los ocho asistentes que suelo tener dependiendo del día. Después nos vamos en un transporte privado al sitio donde tengamos que entrenar. Cuando acabamos me dejan en casa, ese es mi día a día. Hago entrenamientos con niños desde los 5 o 6 años hasta los 12 años, con más énfasis en los más pequeños, intentamos que sea un grupo más de estilo europeo que chino.

DP: ¿Pero es un modelo más de escuela deportiva que de club?

JR: Sí, algo parecido a los Juegos Escolares de aquí, no como un club de fútbol. Somos una empresa de servicios deportivos y de inglés. Ahora se abrirá al baloncesto. Trabajamos en colegios tanto privados como públicos. El Gobierno chino quiere desarrollar el fútbol; nosotros prestamos una labor de promoción del fútbol en centros públicos y luego tenemos centros privados y nuestra propia academia con nuestros campos, que es a la que se apuntan los niños independientemente de que estén o no en algún colegio.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»El Gobierno está desarrollando el fútbol, intentamos dotar de un estilo más europeo a los niños»[/quote]

DP: ¿Sin competir?

JR: Por ahora no se compite. Vamos a tratar de que lo que es nuestra academia tenga algún equipo en competición, espero que en verano. Será un Sub10, o Sub11, un alevín. Somos conscientes de que el resto de equipos federados de la ciudad tienen a los niños más competitivos y nosotros tendremos que empezar alcanzando un nivel y mejorar para ir sacando más equipos. Solo hacer promoción deportiva  hace que se apunten menos niños que si tuviésemos la parte de competición y no solo entrenar.

DP: ¿Cómo se está desarrollando el fútbol en China?

JR: Los muy futboleros lo ven muy bien, los que no lo son, no tanto. Yo vivo en Changsha, que es una ciudad de bádminton. Carolina Marín sería mucho mejor visita que cualquier futbolista muy conocido. Por cada tienda deportiva de fútbol que hay existen 10 o 12 de bádminton. La gente es lo que demanda allí. Hay gente que está loca por esta inversión en el fútbol chino, pero otros no lo ven tan claro, aunque la crítica está bastante cortada, no puedes criticar al Gobierno. Se habla de de 400.000 millones de euros dedicados a elevar la SuperLiga china para elevar el nivel de su selección. Es el hazmerreir de los futboleros y entre los que siguen la Premier League u otras grandes Ligas. Se ríen mucho de su selección. Perdieron un amistoso contra Islandia por dos a cero y se reían en la oficina; están muy mal y creen que con esa inversión tendrán una Liga que se verá en todo el mundo y elevará el nivel de su selección.  En marzo juegan contra Corea en nuestro estadio. Tenemos un estadio de 57.000 espectadores que no tiene equipo porque perdió a su patrocinador al descender después de haber terminado el estadio un año antes. El estadio está vacío, solo con nosotros y otras academias dentro. Les falta mucho por arrancar por mucho dinero que le pongan.

DP: ¿La apuesta allí es también por edades tempranas?

JR: Ellos ahora mismo ven más futuro en los niños que ahora tienen cinco o seis años que comprando a Óscar por 80 millones de euros, o fichando a Tévez o Jackson Martínez. La Liga china no creo que vaya a ser vista desde Europa, nadie se va a quedar en España hasta la madrugada despierto para ver un partido a día de hoy. Sus jugadores seleccionables tendrán un nivel elevado para jugar en Europa y de ellos hacer una selección fuerte. La selección no va a mejorar por fichar estrellas.

DP: ¿Importan talento también desde los entrenadores de base?

JR: Sí. Españoles entrenando en China somos un regimiento, aunque en Changsha donde estoy yo concretamente no. Estamos los tres de la academia donde trabajo y otros en la Universidad pero en otros temas. Estoy metido en grupos de WeChat (como el Whatsapp) y somos muchos entrenadores españoles. Está la gente de Lama, de Nike Academy, de los propios clubes…ahora desembarcarán clubes punteros de Europa con sus fundaciones. Hay muchos entrenadores extranjeros.

DP: ¿Se siente valorado?

JR: Me siento muy valorado. No ganamos el dinero que ganan las estrellas allí, pero tenemos un sueldo que está bastante bien. Vuelvo allí porque me siento valorado, para ellos soy un entrenador de fútbol español que es lo máximo, sobre todo en trabajos de base. Los españoles somos diferentes en el trabajo de base por el trato del balón, allí me siento valorado, un profesional del fútbol las 24 horas del día. Eso hacía mucho tiempo que no me pasaba, es una buena sensación sentir que te dedicas exclusivamente al fútbol y te tratan con un respeto que a veces en Tenerife no lo hay.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Me siento muy valorado en China, un profesional con dedicación exclusiva al fútbol 24 horas del día»[/quote]

DP: ¿Está preparando además a futuros entrenadores chinos?

JR: Sí. Hablo mucho con los chicos, no hemos marcado todavía las pautas de cómo los vamos a formar porque no sabía si iba a volver. Pero vamos a dares unos cursos de entrenador, el futuro de ellos no puede seguir siendo llevar siempre entrenadores de fuera. En algún momento tienen que sacar entrenadores formados con un UEFA Pro, sino no tiene mucho sentido la inversión que están haciendo. Pensar así no perjudica a los que vamos, todo lo contrario. Al formar a otros entrenadores nuestro nivel como entrenador también subirá.

DP: ¿Cuál es su vínculo?

JR: En principio hasta mayo. Luego se puede prorrogar hasta julio y hasta noviembre. Allí los contratos son diferentes, no de un año salvo que vayas a un club. Los de academias vamos por proyectos. El nuestro era de Winter Camp, hasta el año nuevo chino que fue la semana pasada. Ahora vamos a una fase regular de trabajo de colegios y después al Summer Camp, y  después volver a empezar. Pero ahora hasta noviembre, aunque puedo volver antes o quedarme más tiempo.

DP: ¿Y tiene ganas de seguir más allá de noviembre?

JR: Sí. Salen cosas cortas de Canadá y Estados Unidos porque son como los Campus y los permisos laborales son casi imposibles de conseguir. Hay que demostrar un currículo muy superior al canadiense, así que serían colaboraciones como fui a Futuro Academy. Mi campamento base será en Asia, ya sea en Changsha o en otra ciudad.

DP: ¿Se puede abrir camino por lo tanto desde el fútbol regional?

JR: Se puede abrir. Seguro que yo no soy el mejor entrenador de Tenerife, pero al final tienes que reunir un cúmulo de cualidades: saber entrenar, tener tu título nacional, hablar algo de inglés, saber vivir fuera y saber estar solo. A los chinos les da igual que tengas mujer e hijos. Si vas acompañado no se van a encargar de escolarizar a los niños ni nada. La aventura China es diferente a la de otros países. Ellos te dan todas las facilidades, pero tú te lo guisas, tú te lo comes. Tienes que tener unas características personales para saber moverte.

DP: ¿Siente entonces que ha evolucionado como entrenador a pesar de no estar compitiendo?

JR: Sí. Es el mercado futbolístico más grande del mundo ahora mismo. No sé hasta dónde puedo llegar. Estoy en una academia muy pequeña de una ciudad poco futbolera, pero en solo dos meses ya me han propuesto cambiar de lugar y de academia, pero he dado mi palabra. Solo con estar allí ya tengo propuestas para moverme. No estoy en un banquillo de competición, pero no lo cambio por uno de Regional Preferente que ya lo he vivido o por la División de Honor de Juveniles. Creo que estoy en el sitio exacto para poder desarrollarme.