Por @juanjo_ramos
La elección de Pep Lluís Martí como entrenador no le pega al actual consejo de administración del CD Tenerife. Acostumbrados como estamos a sus decisiones conservadoras, supone esta apuesta un riesgo que recuerda más a la época de Javier Pérez. A mí, al menos, se me ha venido a la cabeza aquella mañana de 1992 en la que abrí el periódico El Día y me encontré con una sorpresa: Jorge Valdano, el elegido. Sin experiencia en los banquillos, solo su extensa trayectoria como futbolista avalaba al campeón del mundo con Argentina y, en aquel momento, comentarista de la Cadena Ser y Canal Plus.
Casi 24 años después, el club vuelve a ser noticia (ahora en Segunda División) por una elección revolucionaria. Escoge a un preparador joven, con pasado blanquiazul, una carrera ejemplar y todo por hacer. En su mirada en la sala de prensa, vi ilusión. En su camino se ha cruzado de nuevo el equipo que le dio su primera oportunidad de verdad como futbolista profesional. El mismo que ahora le abre de par en par la puerta de los banquillos. Como entonces, sabe que es una oportunidad que puede desaprovechar.
Confío en su honradez, en su profesionalidad, en su cercanía con la plantilla (era como uno de ellos hace cuatro meses), en su conocimiento de la categoría y en lo que dicen algunos de sus compañeros en aquel inolvidable ascenso de 2001: “Ya era un entrenador en el campo”, han repetido Antonio Hidalgo y Sergio Aragoneses en las últimas horas.
No hay garantías ni certezas cuando una etapa empieza, pero algo me dice que esto puede salir bien. Que podemos volver a sentirnos orgullosos del Tenerife cada fin de semana. Espero que no me falle el olfato. Porque, reconociendo que este equipo no está para codearse con los mejores de Segunda, tampoco es (ni de lejos) uno de los cuatro peores.
P.D. El jueves nos deja una doble mala noticia con el mismo protagonista: Alejandro Martínez. Para empezar, lo importante: la salud. El técnico tiene un problema “temporal” que espero que se solucione pronto y de la mejor manera posible. Como añadido, deja el banquillo del Iberostar Tenerife. Será raro no verle dando instrucciones en los partidos de los aurinegros. Le echaremos de menos. Pero algo me dice que volverá mejor y más fuerte. Ojalá.