Redacción Deporpress | Andy Cole y Teddy Sheringham coincidieron durante cuatro años en el Manchester United, sin embargo, si le preguntan al primero, diría que antes prefiere tomarse un café con Neil Ruddock que con su ex compañero de equipo. Ruddock, considerado como uno de los jugadores más duros de todos los tiempos en el fútbol inglés, no sólo le partió las dos piernas en un partido en 1996 sino que incluso llegó a bromear sobre el asunto diciendo que “no quería romperle las dos piernas, de verdad, solamente pretendía romperle una”.
Cole nunca vio mala intención en la entrada de Ruddock que le produjo la doble fractura, pero el gesto que tuvo Sheringham con él en el inicio de su carrera, aunque no le rompió nada, nunca se lo perdonó. Ambos fueron un gran equipo sobre el césped y, aunque Sheringham pasó la mayor parte de su carrera con el Tottenham Spurs y Cole acabó jugando para el Manchester City, están considerados como jugadores legendarios de los red devils.
Sheringham llegó tras la marcha de Eric Cantona, estuvo 4 temporadas con el Man Utd. y anotó en 31 ocasiones aunque, más que por los goles, se le recuerda por ser el artífice del empate del Manchester United con el Bayern de Múnich en la final de Liga de Campeones de 1999 cuando apenas quedaban unos minutos para el final (el Manchester acabó marcando de nuevo en los últimos segundos del tiempo reglamentario). Cole pasó 6 años en el club, jugó 195 partidos y marcó 93 goles.
Pese a todos estos goles, muchos de ellos juntos, nunca se dirigieron la palabra fuera del campo y sobre el césped, pese a las celebraciones conjuntas, se hablaban lo justo. La tensión entre ambos era evidente y a veces se hacía muy patente como en tanto del Bolton Wanderers al Man Utd. por el que Sheringham recriminó a Cole, lo que hizo que se acabase del todo la relación.
La disputa entre ambos venía de lejos. Exactamente de 1995, cuando Cole debutó con la absoluta de la selección de Inglaterra. Después de jugar 70 minutos ante Uruguay, el entrenador inglés pidió el cambio y sacó a Sheringham, que entonces estaba en el Spurs, para que Cole, que acaba de firmar por el Manchester, hiciese su debut. Se pide el cambio, 60.000 personas mirando, el chaval nervioso en la banda, sale su compañero, y se dirige directamente al banquillo sin dedicarle el mínimo gesto e ignorando la mano que le tendía el debutante.
Desde entonces: desprecio absoluto de Cole a Sheringham, no como profesional pero sí como persona. El secreto fue revelado por Cole hace relativamente poco, cuando ya habían pasado muchos años desde aquel debut, una muestra de que no olvida. Sheringham, por el contrario, nunca le ha dado mayor importancia; ni siquiera ofreció su versión cuando su ex colega contó todos los pormenores en una columna que escribió en la prensa.
Este tipo de gestos –o malos gestos- son habituales en el fútbol inglés y se toman prácticamente como una cuestión de honor. El propio Andy Cole le negó más tarde el saludo al árbitro Mike Dean porque no le había pitado bien en el pasado. Al defensa del Chelsea John Terry se lo han negado en más de una ocasión, y la lista podría continuar.
A veces parece que el tiempo no lo cura todo y, evidentemente, Cole aún sigue resentido años después, mientras que el otro siguió a lo suyo. Teddy Sheringham dejó el fútbol a los 36 años y durante un tiempo estuvo apartado de ese mundo. Se convirtió al póquer donde no tuvo mala fortuna, llegando a ser 5º en el European Poker Tour, un importante torneo de PokerStars, y a ganar más de 93.000€ en esa ocasión.
El año pasado Sheringham volvió al fútbol de primer nivel al convertirse en entrenador de delanteros en el West Ham. Andy Cole, tras retirarse, ha seguido vinculado al Manchester United de una forma u otra y se ha dedicado especialmente a trabajar con distintas fundaciones benéficas. Además es un habitual en los medios deportivos ingleses donde ejerce de una especie de asesor del Man Utd. Recientemente, por ejemplo, se manifestaba dando su apoyo a Radamel Falcao.
Curiosamente, tras su debut y pese a sus éxitos con el Manchester, Cole no jugó demasiado con la selección inglesa, tan sólo 15 apariciones en toda su carrera. Sheringham, sin embargo, fue una presencia indiscutible con 51 participaciones y 11 goles. Igual algo de resentimiento viene por ahí…
Este es el famoso momento en que Cole fue “ninguneado” por Sheringham. Vean y juzguen.