Redacción Deporpress | Nada puede con ella. En un complicadísimo año, Michelle Alonso ha vuelto a tirar de casta para seguir en lo más alto. El 2020 solo ha sido un camino lleno de piedras y baches para mantenerse firme en su ruta: los próximos Juegos Paralímpicos de Tokio.
La pandemia llegó justo cuando preparaba la esperada cita japonesa. Sin embargo, nos alegró el confinamiento. Tiró de humor y la vimos en casa con el gorro y las gafas de piscina pero en ningún momento perdió de vista a su objetivo. Después de 78 días de inactividad, la nadadora del Midayu volvió al agua desde las instalaciones del Real Club Náutico de Tenerife.
La sirenita canaria ha tenido que superar obstáculos pero su fortaleza ha servido para que, muy pronto, vuelva a defender el título de doble campeona paralímpica de los 100 braza, conseguido en Londres y Río de Janeiro. Después de ratificar con una mínima B (1’16″46) la mínima A conseguida en el Mundial de Londres el año pasado, cuando se proclamó subcampeona del mundo de la distancia, Michelle ya tiene listo su billete directo para el gran sueño.
La nadadora tinerfeña, primera deportista canaria en clasificarse para los próximos Juegos, es además una de los pocos españoles que ha conseguido asegurar la codiciada plaza.
Al lado de Michelle siempre está su inseparable compañera de aventuras, Judit Rolo. Otra deportista que ha demostrado que con ilusión y esfuerzo, todo es posible. No dejará de insistir la tinerfeña y, aunque de momento, se mantiene lejos de las mínimas, lucha con garra para seguir evolucionando y mejorando de cara a lograr las mínimas en futuras citas del 2021.
¡Todo nuestro apoyo campeonas, no estarán solas! Gracias por demostrarnos tanto.