por @juanjo_ramos
El Tenerife, a diez jornadas del final, sueña y hace soñar. Cualquier aficionado en su sano juicio mira la clasificación, se anima con el calendario y saca cuentas. “Hay que ganar seis”, dicen unos. “Cinco y tres empates”, replican otros. “¡Qué bueno es Javi Lara!”, comenta uno. “La verdad es que en invierno sí acertaron con los fichajes”, reconoce el más crítico con el equipo.
La tertulia reproduce la de cualquier cafetería en la Isla el pasado lunes. La dinámica ha cambiado, el juego ha mejorado y la confianza ha crecido de forma exponencial. El grupo que dirige José Luis Martí es ahora un candidato. Pero el margen de error se estrechará en estas semanas y el esfuerzo para recortar diferencias se puede pagar.
Por eso, conviene realizar un ejercicio de realismo. Es posible que los blanquiazules acaben pagando el esfuerzo de la remontada, tropiecen en algún momento y su candidatura pierda enteros al mismo tiempo que lamentamos las diez jornadas tiradas a la basura en el inicio del Campeonato. Pero no pretende ser esto un ataque a Raúl Agné, que fue profesional, lo intentó, no lo logró y está fuera. Punto. Es pasado. Como Álvaro Cervera, aunque hay quien no se olvida de él y necesita rescatarlo del olvido de vez en cuando para desahogarse.
Porque no nos engañemos. En esta bendita tierra hay gente que no lo pasa bien cuando el Tenerife gana. Sufren, por ejemplo, aquellos que vaticinaban el apocalipsis blanquiazul. Sufren los que cada semana encuentran en una negociación de renovación estancada, una promoción o un inocente gif de twitter una razón para intoxicar y hacer daño.
A esos les importa un pimiento el Tenerife. Son los que esperan en la bajadita. ¿Lo recuerdan? Escrito está hace año y medio. Y procederán igual que entonces. Al primer fallo volverán a recordarnos que es necesario renovar el consejo de administración y la estructura profesional del club, que los fichajes no fueron los adecuados y el crédito del director deportivo es excesivo, que los canteranos que no juegan tienen ofertas de otros equipos, que renovar al entrenador es meterse en la labor del futuro presidente…
Son los mismos que pidieron un mes para Agné, pero maltrataron a su antecesor. Los que valoraron con la boca pequeña que el Tenerife de la temporada 13-14 llegara a la jornada 35 metido en puestos de play off y, sabiendo que la plantilla no daba entonces para más, vendieron como un fracaso que no se lograra finalmente la clasificación para las eliminatorias.
Que no nos engañen esta vez. Tiene nuestro equipo la posibilidad de meterse, pero puede que no lo haga. Hay que vivirlo como una ilusión. Y si no se consigue, aplaudir igual a estos jugadores. Porque han nadado para ver, aunque sea de lejos, la orilla. El mérito es indiscutible. Si no pisan tierra, que nadie nos haga creer que han fracasado. Solo el esfuerzo ya es un éxito.
P.D. Cierto representante debería dedicarse a defender mejor a sus clientes y a tratar con respeto a todo el mundo.