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En el fútbol y en la vida (27-9-14), por Fernando Clavijo

Este domingo, el Heliodoro Rodríguez López volverá a vivir una hermosa mañana de fútbol, una “fiesta del deporte canario”. Suena a tópico, pero no por ello es menos cierto. ¿O acaso no es motivo de satisfacción que los dos equipos representativos de nuestro archipiélago hayan sobrevivido a la parte más dura de la crisis que nos ha tocado vivir en estos últimos años?

Entiendo que los aficionados de uno y otro club se fijen con mayor ahínco en la vertiente deportiva, lo cual es lógico, y que todos tengan ansias de ver cuanto antes a sus respectivos colores en la máxima categoría del fútbol español; que es donde creo que ambas instituciones merecen estar, porque la historia, el escudo y la ilusión también cuentan.

Sin embargo, no debemos perder de vista que muchos clubes, unos históricos y otros no tanto, han sufrido enormes contratiempos, sus estructuras no han podido aguantar esta coyuntura en que han venido mal dadas y, algunos de ellos, incluso, han desaparecido.

Por fortuna, el CD Tenerife y la UD Las Palmas, pese a evidentes dificultades, han resistido, han logrado mantener intactas sus posibilidades sobre el césped y, cada uno en la medida de sus posibilidades, siguen abrigando el aliento de sus muchos aficionados.

Pero no podemos obviar que estamos en un tiempo social nuevo, en que los ciudadanos requieren con todo el derecho diferentes modos de hacer las cosas, con nuevas exigencias de comunicación, de intercambio de ideas, de rendición constante de cuentas. Ésta también debe ser una lección extrapolable al mundo del deporte, sobre todo al de élite.

Los gestores actuales deben ser conscientes de que tienen entre manos conjugar las necesidades deportivas del hoy con un modelo de trabajo sostenible en el tiempo y responsable; un modelo que, por qué no, tenga como uno de sus sostenes al producto de la casa –a la cantera–, pues a buen seguro servirá como vehículo de valores propios, como elemento irradiador de ilusiones, tan necesarias. Porque la ilusión, como la historia y el escudo, también cuenta. En el fútbol y en la vida.

Fernando Clavijo Batlle

Alcalde de San Cristóbal de La Laguna