Por @CarlosElorrieta
Este miércoles volvemos a vivir en nuestra isla la emoción de las competiciones europeas de baloncesto en las que están inmersos nuestros representantes en las máximas categorías.
El Santiago Martín será escenario del encuentro que mida al Lenovo Tenerife frente al Dínamo Sassari correspondiente a la segunda jornada de grupos de la Basketball Champions League. Tras su triunfo in extremis en Ucrania frente al Prometey, los aurinegros tratarán de asentarse en la zona alta de su grupo y para ello necesitan vencer al cuadro italiano que necesitó de prórroga el pasado domingo para doblegar al Reggiana en la máxima competición de aquel país. Será otra prueba para el conjunto de Txus Vidorreta que necesita afianzar su baloncesto con aquellos jugadores catalogados como nuevos como pueden ser Sastre, Wiltjer o Gamble a quienes se les comienzan a ver buenas maneras. El apoyo de la afición debe ser fundamental para que el recinto deportivo de Los Majuelos se convierta en un fortín y la tarea de que la victoria se marche se convierta en una misión imposible para los Bentzius, Clemmons, Burnell y compañía.
Pero también será hoy cuando debute en la Eurocup Women el Tenerife, haciéndolo en el Quico Cabrera y con la intención de mejorar ante el Tango Bourgues francés, en lo que supone el retorno a la competición regular tras la obligada modificación por la pandemia vivida el pasado curso en esta competición. A buen seguro que las moradas tendrán un complicado rival que viene de doblegar de manera cómoda al Landerneau por 53-78 y tratará de imponer su baloncesto al equipo tinerfeño.
Será un buen momento para comprobar si las jugadoras entrenadas por Claudio García son capaces de ofrecer una mejor versión de lo exhibido el pasado domingo ante el Casademont Zaragoza donde se cayó por 66-70. Por cierto, hablando del técnico del conjunto tinerfeño he de reconocer que el pasado domingo tenía toda la razón del mundo en sus protestas, aunque la mala fama que se ha ganado en el gremio arbitral provocó que su equipo terminara seriamente perjudicado con tres faltas técnicas al banquillo y que provocaron su descalificación.
Quizás sea el momento para que desde el órgano que dirige al gremio arbitral se empiece a tener el respeto que el entrenador ha pedido en más de una ocasión, y es que lo de aquella vieja frase de “en la bajadita te espero”, ya no está nada de moda en el arbitraje de hoy en día. Ojalá sean capaces de aplicarse el cuento los llamados a impartir justicia sobre el parqué.