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Empieza lo bueno

Por @juanjo_ramos

Estamos en pleno agosto. Mucha gente está de vacaciones, pensando más en la playa o en desconectar que en el fútbol. Pero los que amamos este deporte, lo que queremos el CD Tenerife, no vemos la hora de que avance el reloj, los días y llegue el sábado a las 20:00 horas. En ese momento empezaremos a salir de dudas. La pretemporada ha llegado a su fin, el periodo de rodaje para el nuevo entrenador y los ocho fichajes realizados por Víctor Moreno ha terminado.

Empieza la competición, la única verdad: el césped, el balón… Y rivales que se juegan lo mismo que tú, con tus mismas aspiraciones, ilusiones y hasta miedos.

Con casi 25.000 abonados, su dilatada historia y un potente apoyo accionarial, el Real Zaragoza parece una prueba lo suficientemente exigente como para testar a este nuevo Tenerife.

Empezaremos a responder las preguntas que ahora nos hacemos: ¿Ha mejorado su nivel la plantilla blanquiazul? ¿Tiene más gol? ¿Cuenta con más recursos para hacer frente con garantías a esta Segunda de nivel creciente? ¿De verdad puede asomarse a los puestos de cabeza?

Contrariamente a lo que pueda parecer a mí me gustan las pretemporadas en las que los resultados no acompañan y, a menudo, se ven las costuras del equipo.

Eso ayuda a corregir, a no confiarse y afrontar la competición con el nivel de tensión adecuada. Creo que este va a ser un buen año. Y lo digo, no solo por esta cábala del periodo de preparación, sino porque el proyecto está alumbrado desde la elección de un estilo, una identidad de juego. Y porque cuenta con algo clave para cualquier equipo que acaba triunfando: hambre; tanto en el banquillo como en el terreno de juego.

No es esta una plantilla deslumbrante, no han llegado fichajes que eleven el nivel por sí solos. Habrá que esperar por tanto a que desde la idea, el colectivo y un entorno más paciente el equipo crezca, evolucione y acabe convirtiéndose en lo que todos deseamos: un aspirante al ascenso.

Convendría pues tener paciencia, no sacar conclusiones precipitadas si los resultados no acompañan en el arranque y evitar la dinámica autodestructiva del curso pasado. Ah, y evitar mencionar la palabra ascenso. Este equipo necesitará tiempo y confianza. Yo creo en ellos. El tiempo me dará o quitará la razón.