Es momento de cambio. Es época de renovación, de dar un paso al frente, unos, y al costado, otros. El CD Tenerife necesita aires frescos. Un proyecto que devuelva la seña de identidad perdida a una entidad que se encuentra alejada de su afición, que se ha instaurado en la mediocridad y el conformismo; y que ha permitido que se le haya robado el escudo a su gente, priorizando el amiguismo y los negocios; frente al sentimiento del tinerfeñismo.
Es un momento histórico para que los seguidores blanquiazules se vuelvan a enamorar del CD Tenerife, abandonen sus sillones para reocupar su butaca en el Heliodoro –no queremos irnos de nuestra casa, nuestro estadio-; retomen, con orgullo, la tarea de transmitir la esencia del tinerfeñismo de generación en generación; en definitiva, recuperen la magia y la pasión por su club y consigan, de nuevo, un Tenerife de Todos.
Para esta tarea, sin duda, la mejor opción es la de Pier Cherubino. Él, al igual que su equipo, ha vivido el tinerfeñismo desde dentro. Conocen, de primera mano, cuáles son las necesidades del CD Tenerife y qué es lo que se debe reforzar y lo que, urgentemente, necesita mejorarse. Incide en la necesidad de un gran proyecto deportivo -con el respaldo económico de varios empresarios y medidas que generarían ingresos atípicos a los actuales – y es que los que hemos jugado al fútbol sabemos de la importancia de crear un equipo competitivo que permitan grandes hazañas. Los éxitos deportivos devuelven la pasión por un equipo a una afición desencantada y suponen importantes inyecciones económicas que resultan decisivas para la salvación económica del club. Seguir con el continuismo, perpetuará en el cargo a Alfonso Serrano, que ha demostrado su constante desacierto.
La cantera, reforzada con 4-5 fichajes que marquen la diferencia, debe ser el eje en el que se sustenta este club; y no puedo negar que me resulta hasta ofensivo que Concepción engañe al aficionado con proyectos como la Ciudad Deportiva. ¿Ahora, tras 10 años sin hacer nada? Igual que con el fútbol femenino. ¿Ahora, cuándo nunca han apostado e incluso disolvieron el que equipo femenino que existía hace años y en el que tuve la oportunidad de jugar? Y un club más cercano. ¿El que puso 115 acciones para su coto privado? Se debe apostar por convicción y últimamente en este CD Tenerife todo se hace por necesidad o de cara a la galería.
Quiero que el día de mañana, cuando sea madre, pueda inculcarles los valores del tinerfeñismo a mis hijos, que me sienta orgullosa de hablarle del equipo de mi tierra y, para ello, es urgente un cambio. Ahora, lamentablemente, han sido cómplices de que las camisetas azulgranas y madridistas inunden nuestros campos de fútbol, alejando a la afición de su club, y demostrando, que para Concepción y sus amigos, el CD Tenerife no es un sentimiento, sino un negocio… otra empresa más.
Entre todos, accionistas y aficionados del CD Tenerife, construyamos un Tenerife de Todos.
Laura Castro. Presidenta de la APDF e integrante de la plancha de Un Tenerife de Todos