Como dije desde un principio, mi voto es para el Club Deportivo Tenerife. Para esos colores que tuve la suerte de vestir y defender y por el que siento un amor incondicional y hace que mi sentimiento sea, cada vez, mucho más fuerte. Soy de los que ante los momentos de gloria me encanta disfrutarlos y cuando llegan las vacas flacas, “apechugo” e intento aportar, porque “los problemas los ven todos, pero las soluciones sólo unos pocos”.
De todos los candidatos, el único que me llamó para contarme su proyecto fue Miguel Concepción, el cual, aprovechó la ocasión para comunicarme que quería contar conmigo en su plancha, porque era la hora de darle el papel que se merece la Asociación de Veteranos del Club Deportivo Tenerife. Desde ese momento lo tuve claro. Lo consulté con todos mis compañeros de la Junta Directiva de la Asociación y me dieron su apoyo.
Tuve claro que votar por Miguel Concepción, o mejor dicho, delegar mis acciones en él, era lo mejor para el conjunto insular. Ya no sólo por el proyecto, sino por la ilusión renovada que me mostró. Me dijo que después de salvar al club de desaparecer y llegar a la estabilidad económica, era el momento de poner en marcha varios puntos: Ciudad Deportiva, Fundación CDT, trabajar aún más la cantera y dar el papel que la Asociación que presido se merece.
Por eso “tiré pa’lante”, porque sólo la ilusión que me mostró Miguel me la transmitió. Sentí que era lo que nuestro equipo necesitaba: un proyecto ambicioso, apostando por la cantera y trabajar duro para poner al Club Deportivo Tenerife donde tiene que estar, que es entre los más grandes.
Por eso y por muchas cosas más, Miguel Concepción es la mejor opción, la que yo confío plenamente, porque hay ilusión renovada, ambición y ganas de volver a ser ese club grande que siempre fuimos.
Miguel Concepción, MI PRESIDENTE
Juan Manuel Quintero, componente de la plancha de Miguel Concepción