Por @PrezLima | Pertenecer al grupo de élite tiene sus ventajas. Lo hagas bien o mal sobre el terreno de juego, superes o no las pruebas físicas, tengas una lesión o tengas que pasar por el quirófano, siempre vas a tener a alguien a tu lado que te echa una mano, o que te tienda una colchoneta que aguante el golpe o la caída en ese momento.
Compañeros que te llaman, te apoyan, te animan, incluso recibes todo el cariño de tus directivos, sigues cobrando a final de mes aunque te lesiones, o no superes las pruebas; en primera convocatoria la segunda te quedas sin fijo. Lee el resto del artículo pinchando aquí.