Redacción Deporpress | Casi obligado por las circunstancias, el Real Zaragoza busca ya al menos una pieza de recambio en el mercado para suplir a sus bajas de larga duración. Tres jugadores estaban ya en situación difícil. Rubén, con un esguince de rodilla, tiene sin definir la fecha de su reaparición. Algo parecido pasa con otro central, Mario, y con Pedro. Este último acumula un mes y medio de ausencia por una dolencia de tipo muscular.
Pero son Jaime Romero y Cezary Wilk los que han disparado las alarmas. Ambos entran dentro de las consideradas bajas de larga duración. El mediocentro se ha roto el ligamento cruzado anterior y estará seis meses fuera de los terrenos de juego. En esta situación, el club maño ya busca al menos un fichaje. La reglamentación de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) permite incorporar a otro futbolista siempre que su salario no exceda del 80 por ciento del coste de la ficha del lesionado, que reste por pagar hasta el 30 de junio. Además, el nuevo gasto repercutirá en el presupuesto del año siguiente.