Redacción Deporpress | Édgar Méndez entró en la historia del Alavés. El futbolista tinerfeño logró el gol que clasificó al conjunto vitoriano, por primera vez en su historia, para la final de la Copa del Rey. Hasta 96 años han tenido que pasar para que el Alavés tenga la oportunidad de disputar el torneo copero (frente al Barcelona), y lo hace de la mano de un ex del Tenerife.
Después del cero a cero en Balaídos, ante el Celta, el cuadro vitoriano se impuso por uno a cero en Mendizorroza. El único tanto llegó en el transcurso de la segunda mitad y fue obra de Édgar, después de una brillante maniobra individual. Sin embargo, minutos después, el sureño resultó lesionado en la cara posterior del muslo izquierdo y no pudo acabar tan intenso duelo.