Redacción Deporpress | Sin mayor margen de error y después de una semana en la que no ocurrió nada tras la derrota en el Heliodoro contra el Barcelona B, más allá del cierre de filas del club en torno a la figura de José Luis Martí, llega el CD Tenerife a su segundo partido seguido en casa, sin la certeza de ser ya inexpugnable a los rivales, y con la lógica tensión del necesitado de ganar para paliar, en algo, el cabreo de su propia afición.
El Real Valladolid con una serie de cuatro triunfos en cinco partidos, los dos últimos de manera consecutiva es mal visitante para un equipo blanquiazul tembloroso como un flan, y que no puede ceder más terreno si no quiere cambiar radicalmente de objetivo, y empezar a tener que mirar lo que hacen los equipos de abajo en la tabla clasificatoria; un nuevo traspié dejaría sin red a Martí, y a la totalidad de la plantilla.
En lo deportivo no todo son malas noticias para el entrenador, que salvo los casos de Longo y Montañés, en sus respectivas fases finales de recuperación, podrá contar con todos sus efectivos, aunque en algún caso, como el de Juan Villar, no esté todavía al ciento por ciento y, como mucho, ayudará saliendo desde el banquillo.
Podrá ver la afición local el debut de Luis Milla, integrado ya a la disciplina del equipo y que llega desde el Fuenlabrada de Segunda División B tras abonar 500.000 euros. Es más que probable incluso que Martí tire del futbolista como agua de mayo en la alineación inicial.
La llegada del mediocentro ha hecho, una vez más, replantear su sistema táctico, dibujo o como quiera edulcorarse, a Martí, que ha trabajado durante la semana con tres centrocampistas en paralelo, nada que ver con el trivote común y habitual en el balear. La idea es que Milla se sienta arropado por Aitor Sanz y otro centrocampista más en paralelo a ambos; Vitolo y Bryan Acosta, aunque también Alberto Jiménez, se disputan una plaza en la medular.
Con todo los ensayos de la semana dejan entrever que renunciará Martí a jugar con extremos muy abiertos a las bandas, y que por delante de los tres mediocentros, con los que probó en paralelo, se situarían dos medias puntas con libertad de movimientos, y Malbasic en la referencia de ataque.
En defensa podría volver al equipo Carlos Ruiz, y con Jorge mejorando sus apariciones peligra el puesto de Lucas Aveldaño como central, y aunque no se esperan cambios en los laterales, el partido oscuro realizado por Camille la semana pasada y las buenas sesiones completadas por Iñaki no deberían suponer una sorpresa si al final juega este último.
Los de Luis César Sampedro, tras un comienzo de temporada muy irregular, parecen haber encontrado su mejor versión justo ahora que visitan la isla, y llegarán con cuatro victorias en cinco partidos, las dos últimas de manera consecutiva. Aunque se marchó de vacío en sus cuatro visitas más recientes al Heliodoro, los de Pucela siempre son un hueso duro de roer para los tinerfeños.
Eso sí, Jaime Mata, máximo goleador de la categoría con 19 tantos, no podrá jugar al tener que cumplir partido de sanción, por lo que supone una amenaza menos que deberían aprovechar los blanquiazules. Además Kiko Olivas y Villalibre, ambos lesionados, tampoco viajaron a la isla y deberá recomponer su once el míster visitante.