Redacción Deporpress | El Tenerife vuelve a sus orígenes para acabar con la depresión. El CD Tenerife rascó oro en tierras burgalesas. El solitario tanto de Elady en la recta final del partido les bastó a los blanquiazules para dejar atrás la mala racha de resultados.
El representativo saltó a El Plantío con las ideas claras. Los hombres de Ramis querían volver a la senda del triunfo y durante la media hora inicial arrinconaron a los locales en su área. De hecho Borja Garcés tuvo la más clara del primer tiempo con un cabezazo que casi abre la lata. Sin embargo, los goles no llegaron y el descanso hizo acto de presencia con el 0-0 campando en el luminoso.
La salida de los vestuarios cambió un poco el guion del choque. Los pupilos de Julián Calero dieron un paso adelante y esto hizo que el Tenerife tuviera que sufrir. No obstante, los visitantes aguantaron el arreón y de nuevo la igualdad volvió a ser la tónica dominante. En ese instante se produjo la jugada que cambió el encuentro. Mellot puso un centro que tocó en las manos de un defensa burgalés. Ahí entró el VAR, se decretó penalti y Elady dio la victoria a los tinerfeños desde los once metros.
Un triunfo que vale oro para los del Heliodoro. No solo por los tres puntos, sino por la sensación de poner fin a la depresión en la que estaba instalada la plantilla. Ahora toca poner el punto de mira en Copa del Rey. Una alegría balsámica antes del parón de Segunda División.