Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife vuelve a conquistar Girona. El Club Deportivo Tenerife dio un zarpazo casi definitivo este lunes para certificar, ahora sí, de manera virtual su presencia en el playoff de ascenso a Primera División.
Un gol de Mario González poco antes del descanso dio tres puntos de oro de los insulares, que cierran esta 39ª jornada con 69 puntos, a tres de la tercera plaza del Valladolid, pero más importante todavía, con seis de ventaja y average ganado a la Ponferradina, séptimo clasificado, y con solo nueve puntos por jugar.
En un derroche defensivo espectacular, al Tenerife le bastó para sumar un nuevo triunfo a domicilio, rompiendo su récord histórico de puntos fuera de casa, quebrando la racha de cuatro victorias seguidas en casa del Girona y, por segunda vez en todos sus antecedentes, ganar en Montilivi. La anterior ocasión en lo que lo logró, subió a Primera.
A pesar de que salió dominador el Girona, fue el Tenerife el primero en asustar. Puso un balón al área Elady (3’) que cabeceó Gallego, pero el balón golpeó en un defensa para salir a córner. En este Elady no llegó poco después a rematar en el segundo palo, con un rival quitándole el esférico de la testa, en boca de gol.
A balón parado Álex Baena (9’) tuvo la primera para los catalanes. Una falta peligrosa en el vértice del área buscaba la escuadra, pero el delantero no la encontró, no por mucho.
Los locales eran superiores, hundiendo peligrosamente atrás a la línea defensiva del Tenerife. Así tuvo que intervenir Juan Soriano (18’) para evitar el gol. Cuando Montilivi cantaba gol tras una acción individual de Álex Baena y disparo cercano de Aleix García, el portero sacó el balón, y segundos después el propio Baena no encontró la escuadra por muy poco.
Eran minutos de sufrimiento para los de Ramis, aunque antes de llegar a la media hora consiguieron, al menos, alejar al Girona de Soriano. Tocaba jugar de manera inteligente e, interrumpiendo el juego y ‘afeando’ el encuentro, el Tenerife conseguía poner nerviosos a los catalanes.
Le salió bien al Tenerife, que encontró petróleo en el siguiente balón colgado al área. La puso Enric Gallego y Mario se alzó como un titán entre los centrales locales, para cabecear de manera inapelable al fondo de las mallas (0-1, 40’). Solo un minuto después reclamó enérgicamente el Girona un penalti por una supuesta agresión de José León a Arnau en el área, pero al lateral le condenó exagerar el gesto, nada claro. Aun así González Esteban ya quedaba condicionado para futuras decisiones.
Se palpaba la tensión en el terreno de juego y los jugadores se enzarzaban en disputas una y otra vez, perdiendo el hilo del partido el colegiado. A todas estas Larrea se lesionaba solo en un mal gesto, dejando en la prolongación a su equipo con diez, ya que Ramis prefirió arriesgar con uno menos unos minutos (¿?) antes de gastar una ventana de cambios. Decisión que podría haber costado muy cara si el Girona hubiera logrado nivelar el marcador, aunque lo cierto es que ni probaron a Soriano en esos momentos.
Corredera ingresó por su compañero al inicio de la segunda mitad, que empezó con un Girona arrollando. En apenas un minuto Arnau y Aleix García no empataron de milagro, salvando Mellot primero y luego de nuevo Soriano, en el primer minuto.
En la siguiente acción Stuani se quedó solo ante el cancerbero blanquiazul y cayó dentro del área, pero afortunadamente estaba en fuera de juego. Pintaba fea la cosa y con toda la segunda parte por delante. Iba entre palos también un nuevo intento lejano de Arnau (50’) pero muy centrado y sin problemas tampoco para Soriano, que aparecía demasiado en las imágenes de televisión.
El Tenerife ni la olía, pero mandaba en el tanteador. Borja García (63’) disparó con peligro pero el balón se fue fuera después de tocar en un defensa tinerfeñista. Míchel arriesgó deshaciendo la defensa con tres centrales. Retiró a Bernardo para dar entrada al talentoso Samu Sáiz (64’) ¡Más madera!, mientras que Jairo reemplazó a Juncá en la izquierda.
Se estaban sucediendo los balones parados para el Girona, con el Tenerife defendiendo con todos dentro del área. Respiró el Tenerife con un centro de Pomares que cabeceó Gallego (67’) que se encontró con la respuesta de Juan Carlos bajo palos.
Así lo más lógico era que llegara el tanto. Movió Ramis el banquillo. Moore y Andrés Martín en los lugares de un apagado Elady y de Mario (69’). Doble cambio y defensivo para proteger todavía más al equipo y dejar como una isla en el ataque a Gallego. Moore por delante de Mellot y Andrés en la media punta.
Mellot se puso el traje de Jesucristo salvador a los 75 minutos para, en una estirada imposible, evitar por milímetros que el balón entrara en la portería de Soriano, ya superado. El gol no fue por, literalmente, un centímetro.
Es más, cinco minutos después el francés disparó a portería obligando a la intervención de Juan Carlos; el lateral estaba omnipresente.
FICHA TÉCNICA
Girona FC (0): Juan Carlos; Arnau, Santi Bueno, Bernardo (Samu Sáiz, 64’), Juanpe, Juncá (Jairo, 64’); Aleix García, Iván Martín, Alex Baena, Borja García (Nahuel Bustos, 77’); Stuani.
Entrenador: Míchel.
CD Tenerife (1): Soriano; Mellot, Carlos Ruiz, León, Pomares; Elady (Moore, 69’), Larrea (Corredera, 46’), Aitor Sanz, Mollejo (Sergio, 90+4’); Gallego y Mario (Andrés Martín, 69’).
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
Gol: 0-1 (40’) Mario González cabecea un centro desde la izquierda de Enric Gallego.
Árbitro: Jon Ander González Esteban (Comité vasco). Asistido en las bandas por Moleón Cuenca y Pérez de Colosía-Alonso. Amonestó a los locales Stuani (45’), Álex Baena (75’), Samu Sáiz (86’); y a los visitantes Soriano (45’), Elady (61’), Aitor Sanz (85’) y Andrés Martín (89’). Árbitro de VAR: Daniel Ocón Arráiz (Comité riojano).
Incidencias: Partido correspondiente a la 39ª jornada de la Liga Smartbank, disputado en el Estadio Montilivi de Girona, ante 6.700 espectadores. El Girona FC vistió con pantalón azul y camiseta a rayas verticales rojas y blancas. El CD Tenerife lo hizo con pantalón blanco y camiseta azul.