Aleix Valero | El CD Tenerife tocó fondo este sábado al caer en El Sadar en su visita a Osasuna (2-0) en una nueva mala puesta en escena blanquiazul, que aunque dispuso de oportunidades de gol en las botas de Filip Malbasic, pudo salir goleado del partido si no llega a ser por las intervenciones de Dani Hernández.
El guardameta falló en el segundo tanto local, tras un saque de esquina que no debió lanzarse al estar pasado el tiempo reglamentario, pero salvó en innumerables oportunidades a los insulares, que volvieron a firmar un primer tiempo desastroso, y en el que solo el talento de Malbasic hizo creer en algún gol que aproximara el milagro de un punto que ni ganó, ni mereció.
Sigue tremendamente plano el Tenerife, que sumó además su tercer partido consecutivo sin marcar, y que solo los malos resultados del resto de equipos por debajo en la clasificación impiden que los de José Luis Oltra estén más cerca de la Segunda B, que de Segunda. El objetivo debe reubicarse: 50 puntos…y gracias.
Además de las obligadas ausencias en el equipo de Bryan Acosta, Jorge y Chilunda, con sus selecciones, Alberto Sancionado y Nano, Aitor Sanz y Montañés, lesionados, que condicionaron el once inicial de los tinerfeños, Oltra dejó en el banquillo a Suso, para dejar hueco para la primera titularidad de Tyronne este curso.
Aunque no es amigo de destacar dibujos o sistemas, sobre el césped de inicio los blanquiazules se colocaron con un 1-4-4-2 en el que Tyronne ocupó la derecha del centro del campo y Joao la izquierda, dejando la mayor responsabilidad ofensiva en la dupla Naranjo- Malbasic.
Como viene sucediendo a lo largo de la temporada, el Tenerife comenzó pronto a remolque. Ya desde el inicio Osasuna salió mejor, aprovechando el agujero de Luis Pérez en su lateral para que Kike Barja y Clerc camparan a sus anchas. Así tras un centro de este Juan Villar avisó de lo que hará poco después (4’), con un remate que se fue fuera.
Naranjo pudo ganar toneladas de confianza si hubiera sido capaz de resolver un uno contra uno ante Rubén, pero el onubense está negado cara al gol (9’), y en la posterior contra Villar, tras rematar contra los pies de Aveldaño, sí superó a Dani Hernández en una nueva llegada por la banda derecha del Tenerife (1-0, 10’).
Con la torrija todavía en el cuerpo, Dani salvó en una misma jugada dos goles (18’), primero a centro chut de Lillo y, en el rechazo a disparo de Fran Mérida. Milla y Undabarrena se veían desbordados ante Mérida, Oier y las caídas a sus espaldas de Barja Rubén García y Torres, que jugaban muy fácil, obligando a achicar balones a los insulares como buenamente podían, superados por todos los flancos.
Y aunque Tyronne dio aire a su equipo al final de la primera parte, su disparo fue desviado por el central Aridane (45’), los peores temores llegaron en la siguiente contra. Pasó de héroe a villano Dani Hernández, salvando un mano a mano casi imposible ante Rubén García (45+1’), pero erró en la salida a blocar el balón en el consiguiente saque de esquina, provocando que un rechazo llegara a Oier, que fusiló desde cerca (2-0, 45+2’), ante las protestas del banquillo visitante, lideradas por Oltra y Suso, que entendían que el minuto de añadido había transcurrido con anterioridad.
Sin óptimas soluciones en el banquillo ante tanta baja, a excepción del capitán Suso, el técnico tinerfeñista inició la segunda parte con el mismo equipo…y la imagen empezó exactamente igual. Dominaba Osasuna, y Juan Villar intentaba sorprender sin suerte a Dani Hernández (48’).
Sí tuvo que mover banquillo Oltra tras la lesión de Tyronne, entrando Suso (51’) para ocupar su lugar en la banda.
Aun condenado por el error en el segundo tanto, lo cierto es que la figura de Dani Hernández crecía, para mal augurio, entre sus compañeros, sacándole un disparo casi a bocajarro a Roberto Torres (53’), y Rubén García, de falta directa (55’), enviaba un lanzamiento por encima del larguero. El primero de ellos, solo un minuto después, volvía a fallar una nueva llegada.
Si Dani se tenía que afanar ante la avalancha local, Malbasic era un oasis en la delantera visitante. El serio peleó un balón para encarar tapado por Lillo a Rubén, definiendo ligeramente desviado. El delantero tuvo otra oportunidad a los 61 minutos con un disparo cruzado que atrapó el guardameta.
Pasaron los mejores minutos del Tenerife, bueno, de Dani Hernández y Malbasic, y continuó el asedio Osasuna, perdonando de nuevo Villar la vida a su ex equipo a los 70 minutos en el enésimo mano a mano en el que tuvo que intervenir el portero tinerfeño, vendido hoy por sus compañeros.
Borja entró en lugar de Joao (73’) pare reforzar la delantera, desplazándose Naranjo a la izquierda. El único que aportaba algo de claridad ofensiva seguía siendo Malbasic, pero en el 77 el poste repelió un lanzamiento ajustado desde fuera del área del balcánico, negado de cara al gol por segundo partido consecutivo.
Hasta el final del choque el Tenerife quiso intercambiar golpes, se olvidaron los jugadores de ambos conjuntos del centro del campo, pero siempre estuvo más cerca el tercero local que el primero visitante. La única celebración: el debut de un nuevo canterano, Javi Alonso, en partido oficial.
FICHA TÉCNICA
CA Osasuna: Rubén; Lillo, Aridane, Unai García, Clerc; Oier, Fran Mérida, Roberto Torres (Perea, 77’), Rubén García, Kike Barja (Nacho Vidal, 67’); Juan Villar (David Rodríguez, 82’).
Entrenador: Jagoba Arrasate.
CD Tenerife: Dani Hernández; Luis Pérez, Aveldaño, Carlos Ruiz, Camille; Tyronne (Suso, 51’), Milla, Undabarrena (Javi Alonso, 84’), Joao (Borja, 73’); Naranjo y Malbasic.
Entrenador: José Luis Oltra.
Goles: 1-0 (49’) Villar tras golpear su remate en Aveldaño.
Árbitro: José Antonio López Toca (Comité cántabro). Asistido en las bandas por Pescador Hernández y Bárcena Rodríguez. Amonestó a los locales Oier (53’) y Aridane (89’); y a los visitantes Naranjo (40’) y Aveldaño (44’).
Incidencias: Partido correspondiente a la 14ª jornada de Segunda División, disputado en El Sadar, Pamplona, ante 14.182 espectadores. El Tenerife vistió con pantalón blanco y camiseta azul. Osasuna lo hizo con pantalón azul y camiseta roja.