Redacción Deporpress | El Tenerife toca fondo en un Heliodoro frustrado. El CD Tenerife debía hacer olvidar ante el Zaragoza el pinchazo de Butarque. No obstante, los canarios se vieron por detrás en el luminoso y completaron uno de los peores partidos de la ‘era Ramis’.
Aún así, el representativo entró bien al choque. Los locales querían dominar y en los primeros compases del encuentro lo lograron. Además, este dominio vino acompañado de varias ocasiones claras en las botas de Enric Gallego o Iván Romero. Sin embargo, estas no se concretaron y en el primer acercamiento visitante Vada adelantó al cuadro maño (23′). Desde ese instante el nerviosismo se instaló en el Heliodoro. Las piernas de los tinerfeños se paralizaron y el descanso llegó con un marcador negativo. Las sensaciones no invitaban al optimismo.
La salida de los vestuarios no cambió el guion de lo visto hasta el momento. Los blanquiazules deambulaban por el terreno de juego y solo alguna acción individual ponía en aprietos a Cristian Álvarez. El reloj corría y el ‘Tete’ seguía sin reaccionar hasta que en 67′ llegó la estocada definitiva. De nuevo Vada se erigió como héroe aragonés y estableció el 0-2 definitivo con una buena acción personal.
Sin duda alguna, una derrota que hace mucho daño al cuadro chicharrero. Las sensaciones son las peores posibles, la afición está irritada y el equipo parece que se hunde. Hoy se puede decir alto y claro: el Tenerife ha tocado fondo.