Redacción Deporpress | El Tenerife tiene una ¿única? buena noticia. A día de hoy, el equipo blanquiazul vive una crisis. Seis partidos de Liga sin ganar, sin jugar excesivamente bien y con una plaga de lesionados. Todo parece malo en el representativo, que debe aguantar el chaparrón y revertir la dinámica cuanto antes.
Así, entre toda mala noticia brilla el debut de un futbolista, Álvaro Romero. Tras lesionarse del ligamento cruzado anterior a finales de marzo con el Algeciras, el habilidoso jugador no se había vestido de corto hasta este sábado en Lezama. Había estado en las tres últimas convocatorias, pero su técnico no quería arriesgar.
Perdiendo 1-0 y con uno más, Asier Garitano dio entrada al sevillano en el minuto 67’ con la esperanza de que sacara algún truco de la chistera. Finalmente, no fue así y el Tenerife perdió 2-0, haciendo que su debut como blanquiazul quedara en un segundo plano.
Para el duelo ante el Cartagena, en el parte de bajas están Waldo Rubio, Mo Dauda, Roberto López y, muy probablemente, Luismi Cruz y Enric Gallego. Una plaga que se ceba ahora con las posiciones ofensivas, añadiendo además la sanción a Elady por su última expulsión.
Con todo, el Tenerife solo contaría con Ángel, Teto y los canteranos Alassan y Jesús Belza para el ataque. En esta ecuación entra ahora Álvaro Romero, quien podría tener más minutos que los esperadas nada más reaparecer. Cierto es que Garitano irá con calma y no debe haber presión con el ‘recién llegado’, pero el míster ahora tiene a su disposición un futbolista que marcó diez goles y repartió cuatro asistencias en su último año en Primera RFEF.
Mientras, el propio protagonista indicó que “la rodilla no me ha molestado y ese es el primer paso. Debo ir entrando en el sistema de míster para encontrar mi mejor nivel, que espero encontrar dentro de no mucho tiempo”.