Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El CD Tenerife sigue sin levantar cabeza y volvió a ceder dos puntos en casa (0-0) este lunes al empatar contra un CD Leganés que tampoco mereció mucho más a pesar de ser candidato al ascenso.
Una jornada más los tinerfeños se mostraron como un equipo errático, incapaz de asociarse con más de tres pases, que abusó del balón largo y sin sentido y que evidenció de nuevo tantas carencias que bien haríamos todos con firmar la permanencia en el fútbol profesional.
Ni todos los cambios (hasta seis) de Luis Miguel Ramis en el once inicial despertaron a un equipo que solo tiró una vez a puerta, y fue a los 91 minutos y que dio una sensación de hastío e incapacidad que invita a abandonar antes de tiempo.
Las novedades más llamativas del once fueron las titularidades de Alberto y Javi Alonso, envueltos hace apenas un par de semanas en una escandalosa polémica y, además, la del joven Jorge Padilla. No fueron las únicas, ya que Ramis dio la alternativa a Pomares en el lateral izquierdo, Moore en el derecho y Bermejo por delante del norteamericano.
Los ‘sacrificados’ respecto a la derrota ante el Sabadell fueron Kakabadze, Sipcic, Álex Muñoz, Folch (este sancionado), Suso y Shashoua.
Ramis situó a Bermejo en la izquierda, cambiando a Nono a la derecha desde el inicio. Salió voluntarioso el Tenerife, pero sobreexcitado, mientras que el Leganés buscaba la circulación de balón de un Shibasaki que lo hacía todo bien.
Así no tardaron los madrileños en hacerse con el dominio territorial, mientras los locales abusaban de envíos largos y casi siempre sin puntería. El partido era ideal para una siesta en día festivo, ningún equipo parecía querer molestar al rival, y el tedio se volvía insufrible.
El primer disparo entre los tres palos tardó nada menos que 27 minutos en llegar, y fue un mal golpeo de Javi Hernández que murió dócilmente en las manos de Dani Hernández, pero es que a su ‘colega’ Cuéllar en la otra parte del campo, ni se le veía.
No pasó absolutamente nada más en un partido para olvidar, soporífero, propio de un equipo en crisis y que duda de todo, con confianza cero. Pero el Leganés, candidato al ascenso, debía haber hecho algo más porque jugó al mismo nivel que los locales.
El paso por los vestuarios trajo un gran susto. Y es que José Arnáiz (49’) acertaba a superar a Dani Hernández en un mano a mano, que el VAR anuló correctamente por posición de fuera de juego del delantero; vida extra para los de Ramis.
No tardó el preparador local en agitar el árbol, con Shashoua (57’) en el lugar de un Jorge Padilla al que no le salió nada y no aprovechó la oportunidad. Martí iba a por el partido y metió un segundo delantero, Juan Muñoz, en lugar de Ibáñez, pasando a Arnáiz al costado zurdo para crear más problemas.
Dio un paso adelante el Tenerife cumplida la hora de partido y decidió entonces el entrenador ingresar en el terreno de juego (74’) a Álex Muñoz y Apeh, en los puestos de Bermejo (Pomares se adelantó en la izquierda) y Fran Sol.
Estaba más entero sin embargo el Leganés, y Dani Hernández (78’) evitó una doble oportunidad de Sabin Merino y Juan Muñoz que estuvo cerca de significar el primer gol. El juego (perdón por lo de juego) local era paupérrimo, limitándose a achicar agua, enviar balones largos (de nuevo perdón, pelotazos) a ver si el bueno de Apeh cazaba un melón y lo convertía en un balón (eso redondeo con lo que se juega al fútbol) aprovechable para algo más que para maltratarlo.
Era tal el ¿nivel? En ataque que a los 84 minutos, en una falta peligrosa para los tinerfeños, Shashoua estrelló el balón en el centro de la barrera y el rechazo lo capturó Carlos Ruiz para ponerlo en órbita.
Al menos el partido acabó jugándose en territorio visitante, mostrando una pizca de orgullo los blanquiazules para poder, aunque fuera de milagro, llevarse un triunfo tan inmerecido como lo hubiera sido de un Leganés muy plano como para soñar con la Primera División, pero que al menos sí encontró en un par (no más) de ocasiones a Dani Hernández.
Shashoua (90+1’) fue el primero de los tinerfeñistas en poner a prueba a Cuéllar. En la prolongación llegó la única ocasión de gol (un tiro de 30 metros) de un equipo al que le falta mucho, muchísimo de todo para pensar en mirar hacia arriba.
FICHA TÉCNICA:
CD Tenerife (0): Dani Hernández; Moore, Alberto, Carlos Ruiz, Pomares; Aitor Sanz, Javi Alonso; Bermejo (Álex Muñoz, 74’), Jorge (Shashoua, 57’), Nono; Fran Sol (Apeh, 74’).
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
CD Leganés (0): Cuéllar; Bustinza (Rosales, 62’), Ignasi Miquel, Tarín, Javi Hernández; Sergi Palencia, Rubén Pardo (Luis Perea, 87’), Gaku Shibasaki, Rober Ibáñez (Juan Muñoz, 62’); José Arnaiz y Borja Bastón (Sabin Merino, 76’).
Entrenador: José Luis Martí.
Goles: 0-1 (1’) No hubo.
Árbitro: Luis Mario Milla Alvéndiz (Comité de Andalucía). Asistido en las bandas por Ríos Vargas y Tejero García. Amonestó a los locales Jorge (7’), Javi Alonso (9’), Pomares (22’) y Alberto (90+2’); y a los visitantes José Arnáiz (67’), Javi Hernández (83’) y Luis Perea (88’). Árbitro VAR: David Pérez Pallás.
Incidencias: Partido correspondiente a la 17ª jornada de la Liga Smartbank 20/21, disputado en el Heliodoro Rodríguez López, a puerta cerrada. El Tenerife vistió con pantalón azul y camiseta blanca. El Leganés lo hizo totalmente de negro.