Redacción Deporpress | El Tenerife se olvida cerrar su portería. Sin duda que una de las tareas pendientes del equipo de Luis Miguel Ramis es recuperar la solidez defensiva. Era una seña de identidad la temporada pasada, cuando se rozó el ascenso a Primera División.
El juego a balón parado y, especialmente, los errores individuales, están costando goles y puntos a un Tenerife que no levanta cabeza y que presenta peores números que el de la segunda temporada de José Luis Martí.
Y más aún si se tiene en cuenta los datos del curso pasado. El equipo de Ramis había logrado a estas mismas alturas de temporada cerrar su portería en cinco de las 23 jornadas, por solo tres en esta actual. Quizá la diferencia no parezca muy brusca, pero orto dato habla por sí solo.
El Tenerife afronta esta semana dos partidos consecutivos a domicilio (Mirandés y Burgos) y teniendo en cuenta que en lo que va de esta Liga SmartBank no ha sido capaz de dejar a cero su portería fuera de casa, habrá que marcar al menos dos goles en cada encuentro para tener opciones de ganar.
Es más, y aunque durante la campaña pasada los de Ramis encajaron goles desde la jornada 6 hasta la 12 de manera seguida, fue capaz al menos de imponerse en dos de esos seis partidos, a pesar de recibir goles. Este año, en sus seis salidas el Tenerife ha encajado como mínimo un gol, y solo fue capaz de sumar algo (dos empates) en Ponferrada y Albacete.