Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife se inmola en Santander. El representativo se dejó morir en su visita a El Sardinero, donde llegó a ponerse dos veces por delante en el marcador, pero en un partido que tiró en cuestión de diez minutos, con tres goles en contra del Racing (4-2) que confirman el drama blanquiazul durante el presente curso en Segunda.
Garitano solo realizó un cambio respecto al once del Mirandés, dando entrada a José Amo por el lesionado Aitor Sanz, por lo que pasó a ser central con José León y Sergio González se ubicó en el doble pivote, junto a Corredera.
La carta de presentación del Tenerife en El Sardinero tuvo una tendencia inicial positiva, estando intenso, ganando duelos y buscando percutir por las alas con Rahmani y Luismi Cruz. No obstante, las ocasiones fueron bastante discretas. Quien lo intentó fue Roberto López, con dos disparos dentro del área, pero que uno fue atrapado por Ezkieta y, en la siguiente, quedó manso en el cuerpo de Ezkieta.
El primer contratiempo vino en el ecuador, cuando Medrano recibía un golpe y volvía a tener problemas con el hombro, por lo que tuvo que ser sustituido por Nacho (20’). El lateral no entró del todo bien al terreno de juego, ya que el ritmo del partido hizo que Mboula le generara problemas por el costado con varios cambios de ritmo.
El percance de Medrano enfrió al Tenerife, por lo que tuvo que ponerse el mono de trabajo para sobrevivir en los mejores minutos del Racing. Los cántabros fueron asomándose al área de Soriano. Mboula cruzó demasiado en una jugada que Nacho le molestó lo justo. Y de inmediato, Soriano tenía que sacar una buena mano para sacar el testarazo de Manu Hernando (42’).
En un choque fortuito entre varios jugadores, el exblanquiazul Germán tuvo que salir del campo para salir atendido. Un ligero intervalo que descolocó a los cántabros, dejando un agujero que el Tenerife leyó con inteligencia, terminando con un pase filtrado de Luismi Cruz a Roberto López, que el ‘14’ definió dentro del área con un tiro cruzado (45’). Un golpe de esos llamados psicológicos a la llegada del asueto.
El Racing entró a morder en los segundos 45 minutos, incluyendo un cambio ofensivo, ya que Germán dejaba su lugar a Sangalli. El Tenerife no encontró su sitio y se vio atrapado en la zona defensiva, fruto del empuje de los racinguistas.
Mboula avisaba con un cabezazo donde ganaba el duelo aéreo, pero el balón no encontraba portería (49’). Todo pudo cambiar en un gran centro de Nacho que no conectó bien Sergio González por centímetros, en el corazón del área, que pudo ser el 0-2 (52’).
Finalmente, llegaba el golpe en forma de empate. En un saque de esquina –que vino de un fuera de juego no pitado-, el Racing cazó un rechace en la frontal del área, que cazó Morante para armar el disparo, tocar en un zaguero blanquiazul y superar a Soriano (54’). Además, Gallego tuvo que retirarse por un golpe con Peque, dando entrada Garitano a Ángel, además de a Sipcic por Amo.
El Tenerife pudo quitarse la presión de encima de un Racing en alza. De hecho, después de unos minutos sin mucha historia en ambas áreas, el Tenerife volvió a iniciar por la derecha, de nuevo con Luismi, quien encaró y sacó un centro preciso al segundo palo para la aparición de Nacho, que la dirigió hacia la red para el 1-2 (70’).
Pero no duró nada la alegría, pues en otro error grosero defensivo, el Tenerife defendió mal y terminó con Sangalli plantándose solo en el área, sin que Nacho recibiera la ayuda de Rahmani, por lo que derivó en el tanto del empate (73’).
Los blanquiazules culminaron su caída en una recta final inexplicable, dando demasiadas facilidades a su contrincante y perdiendo completamente su sitio desde un mal posicionamiento. Una cadena de errores que aprovechó el Racing con golpes certeros. Primero, en una falta de tensión en la estrategia que terminó en un cabezazo inapelable de Manu Hernando, donde Soriano solo pudo seguir con la mirada (79’).
El drama definitivo llegaría casi de inmediato, con un Tenerife totalmente roto y descompuesto, con Arana avanzando por el carril derecho para poner un caramelo al exblanquiazul Andrés Martín, que fusiló sin oposición al meta tinerfeñista. La eficacia defensiva de los insulares había volado por los aires.
El equipo se inmoló en un tiempo récord, mientras era un juguete a merced de los cántabros, que se divertían después de haber dado la vuelta a la tortilla. Para mayor desesperanza, Oliver de la Fuente Ramos mostró la roja directa a Luismi Cruz por una jugada bastante rigurosa. Ni siquiera pudo agarrarse a un acto de fe, en un remate acrobático de Mellot que se fue por poco.
Un choque sentenciado que se había convertido en una penitencia, sobre todo porque se descontaron un total de diez minutos para un choque que estaba visto para sentencia con el varapalo anímico y la inferioridad numérica.
FICHA TÉCNICA
Real Racing Club (4): Jokin Ezkieta; Mantilla, Manu Hernando, Germán Sánchez (Sangalli, 46’), Mario García; Morante (Andrés Martín, 65’), Íñigo Sainz-Maza, Morante, Mboula (Aldasoro, 65’), Peque (Saúl García, 83’), Íñigo Vicente; y Arana (Ekain, 86′).
Entrenador: Pablo Álvarez.
CD Tenerife (2): Soriano; Mellot, Amo (Sipcic, 57’), León, Medrano (Nacho, 18’); Sergio González (Bodiger, 80’), Corredera, Luismi Cruz, Roberto López, Rahmani (Waldo, 80’); y Gallego (Ángel, 57’).
Entrenador: Asier Garitano.
Goles: 0-1, Luismi Cruz pone un balón al espacio y Roberto López define con un tiro cruzado (45’); 1-1, Morante supera a Soriano en un remate que toca un defensor (54’); 1-2, Nacho remata en el segundo palo un gran servicio de Luismi Cruz (70’); 2-2, Sangalli en un remate cruzado (73’); 3-2, Manu Hernando de cabeza (79’); 4-2, Andrés Martín fusila a Soriano tras servicio de Arana (82’).
Árbitro: Oliver de la Fuente Ramos (Comité de Castilla y León), asistido desde las bandas por Daniel Pescador Hernández y Samuel García Aguilera. Amonestó en los locales a Mantilla, Arana y Sangalli; y en los visitantes a José Amo, Gallego, Mellot y Soriano. Luismi Cruz fue expulsado con roja directa Cuarto árbitro: Nestor Holgueras Castellanos. VAR: Aitor Gorostegui Fernández-Ortega.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésima jornada, disputado en El Sardinero. El Racing vistió con camiseta blanca, pantalón negro y medias blancas con rayas verdes. El Tenerife lució su camiseta azul con aspa, pantalón blanco y medias azules.