Redacción Deporpress | El CD Tenerife se ha convertido en candidato firme a terminar la liga regular entre los seis primeros clasificados y disputar el play off de ascenso a Primera División por méritos propios.
Pero como les pasa a los equipos que al final terminan arriba, un poco de suerte y algunas decisiones arbitrales a favor, siempre ayudan, y es lo que está encontrando también el equipo de Rubén Baraja justo en el tramo más importante del campeonato.
Y eso que tras el regreso de la Liga Smartbank por el parón de la COVID-19, empezaron mal las decisiones arbitrales para los intereses blanquiazules. En Fuenlabrada, en el primer partido, y en el Heliodoro contra el Málaga en el segundo, al Tenerife se le escatimaron dos penaltis muy claros; al menos de los que se están pitando en otros encuentros.
En el primer encuentro desde el regreso, después de un remate de cabeza en un saque de esquina de Alberto, un defensa desvió el balón con la mano. Corría le minuto 7 de partido y el marcador era el 0-0 inicial. Hay que recordar que los madrileños terminarían por llevarse los tres puntos, y ni Díaz de Mera en el terreno de juego ni desde el VAR consideraron la acción como punible. Ese posible penalti se va al limbo.
Solo una jornada después visitó el Heliodoro el Málaga, y otra vez un saque de esquina resultaría decisivo. En esa oportunidad por un agarrón claro a Álex Bermejo, situado en el remate en el segundo palo. Ni Varón Aceitón ni el VAR, de nuevo, vieron nada. Otro penalti al limbo.
Más recientemente, en el duelo en El Sardinero contra el Racing, el VAR sí entró de lleno en una acción en la que Iglesias Villanueva pitó penalti a favor del CD Tenerife por unas manos de Figueras. En esa oportunidad la balanza tampoco cayó del lado insular, puesto que la decisión volvió a favorecer al rival, aunque en esta ocasión de manera justa, y la pena máxima quedó sin efecto.
Pero, a partir de ahí y con el Tenerife empezando su buena racha de resultados, curiosamente las decisiones arbitrales también se alinearon en favor de los chicharreros. Ocurrió en la siguiente jornada con la visita del Mirandés (4-1). Joaquín arrolló a Álex Muñoz de manera clara, y no dudó González Esteban en señalar una pena máxima que confirmó el VAR, y que Luis MIlla aprovechó para hacer el 2-0 momentáneo.
La racha siguió en Cádiz, cuando Moreno Aragón decidió expulsar al mediocentro José Mari a los 23 minutos con roja directa por una entrada fea sobre Aitor Sanz, aunque había disputa de balón. Se quedaban los locales con uno menos y 70 minutos por delante para que el Tenerife diera un paso adelante, que dio, para llevarse 0-2 el partido en campo del líder.
Contra el Deportivo de La Coruña, y cuando los gallegos eran mucho mejores en el tramo final del encuentro, Miguel Ángel Ortiz Arias fue un ‘aliado’ para los insulares, y no dudó en señalar como pena máxima un salto dentro del área en el que Mujaid golpeó a Joselu; dudoso, pero penalti. Aunque Milla acertó, el Dépor conseguiría rescatar un punto en el tiempo de prolongación.
Y este pasado fin de semana, en la visita al Juegos del Mediterráneo, y cuando el partido marchaba 1-1, una expulsión a los 88 minutos volvió a ser decisiva. Balliu realizó una entrada a Milla que el colegiado Gorka Sagués Oscoz sanciono en primer lugar con tarjeta amarilla, pero tras ser advertido por el encargado de VAR, Alejandro Muñiz Ruiz, rectificó su decisión para expulsarlo con roja directa. Cuatro minutos después Álex Bermejo marcaría el 1-2 definitivo, que permite soñar al Tenerife por entrar entre los seis primeros clasificados.