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El Tenerife ‘se equivocó’ de Copa

Redacción Deporpress| Después de tantos años de sinsabores en la Copa del Rey, el CD Tenerife mejoró notablemente sus prestaciones en esta competición en la temporada actual. Logró eliminar a tres rivales, uno de ellos incluso de Primera División, y alcanzó la ronda de octavos de final por primera vez en los últimos 19 años, donde cayó ante el Athletic de Bilbao en la tanda de penaltis. Sin embargo, los blanquiazules ‘eligieron’ el peor momento para tener éxito en la Copa. Al menos desde el punto de vista del rendimiento económico.

Sobre todo porque, hasta la pasada campaña, la venta de los derechos audiovisuales de esa competición corría a cargo de Javier Tebas y la Liga de Fútbol Profesional (LFP) que, ‘envolviéndolos’ junto a los derechos del torneo de la regularidad, optimizaba su valor hasta alcanzar la cifra de 50 millones de euros repetidamente. Sin embargo, la Copa del Rey está, desde esta edición, bajo la batuta de Luis Rubiales y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Y eso ha supuesto, como primera consecuencia económica, que los ingresos se hayan desplomado hasta un 40 % aproximadamente. Rubiales anunció a los clubes a bombo y platillo que sería capaz de superar las cifras que conseguía la LFP en noviembre de 2019 y desechó incluso la propuesta de la patronal de hacerse cargo de la venta de esos derechos. Lo hizo incluso pese a que esta mantenía la cantidad de 50 millones de euros para repartir entre los equipos participantes y otorgaba, además, 17 millones adicionales a la RFEF.

Por si estas pérdidas fuesen pocas, entre las propuestas presentadas por Rubiales para reanudar la competición esta temporada se encuentra otra que afecta a los equipos profesionales de manera directa. En la letra pequeña de los pactos ‘sellados’ esta misma semana en el Consejo Superior de Deportes (CSD), y que ya han sido publicados incluso en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la RFEF le da un buen mordisco a los porcentajes de los que eran beneficiarios los clubes profesionales a través de los ingresos televisivos de la Copa, ya que estos pasarán del 90% a únicamente un 60%.

Así que, a efectos prácticos, los equipos de Segunda División pueden tirar a la papelera cualquier atisbo de rentabilidad en la Copa del Rey desde la perspectiva de los derechos televisivos. Y, en el caso del CD Tenerife, podrán lamentarse también de que el exitoso recorrido de esta temporada en el torneo copero no se hubiese producido en alguna de las anteriores.