Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El CD Tenerife sigue negado en las últimas semanas y todavía no puede ‘celebrar’ su continuidad en la categoría de plata después de perder este sábado (1-0) en Montilivi, estadio que se le da fatal aunque en su única visita saldada con victoria fue para celebrar un ascenso a Primera División; pero esos tiempos son pasado.
Con este nuevo traspié los de Ramis siguen con 47 puntos, a tres en teoría de la salvación con cinco partidos por disputar, pero acumulando ya cuatro partidos seguidos sin ganar y encendiendo al menos la luz amarilla de alerta.
No mereció tal vez la derrota el Tenerife, que firmó una pobre primera parte (aunque la empezó bien) acusando el gol del Girona en su primer acercamiento de verdad a la portería de Dani Hernández.
El descanso le sentó al cuadro canario, siendo mucho mejor que su rival en la segunda parte. Un Girona rácano, que se conformó con aguantar su pírrica ventaja y no dio la impresión de ser candidato al ascenso, y al que le valió un latigazo de su carrilero Franquesa para tratar de ‘matar’ el partido.
Los de Ramis acusaron su falta de creatividad y brillantez en campo rival, tirando más de empuje que de fútbol, demostrando una semana más que salvo Fran Sol, no tiene otro argumento goleador. Menos mal que con ese pobre bagaje parece ser que le dará para salvar un año, otro más, muy gris.
La tercera victoria seguida de los catalanes les sitúan en la quinta posición provisional de la Liga Smartbank, alcanzando puestos de playoff hasta que sus rivales directos completen la jornada, mientras que complican un poco más el objetivo de la permanencia de un Tenerife que solo ha sumado tres puntos de 12 posibles en las cuatro últimas fechas, quedando pendiente de certificar la salvación; y con el calendario peligroso, ya que tendrán los blanquiazules todavía que jugar contra los tres primeros de la tabla.
Los insulares comenzaron dominando el partido pese a que eran los locales los más ‘necesitados’, especialmente jugando en casa. Circulaban con precisión los de Ramis, aprovechando desmarques a las bandas de Fran Sol, aunque ninguno de los porteros aparecía en la primera fase del encuentro.
Germán Valera (9’) protagonizó el primer intento, aunque su disparo tropezó en un defensa que desvió el balón a córner y Monchu (14’) remató blando dentro del área atajando Dani Hernández.
La mala suerte se cebó con Carlos Ruiz, que no pudo seguir por una desafortunada acción un par de minutos antes y pidió el cambio (13’); Alberto se situó junto a Sipcic en el centro de la defensa.
Pasaban los minutos y el Tenerife ‘a los puntos’ era mejor que el Girona, pero el partido no se jugaba en las áreas. Los de Francisco mostraron su poderío forzando un par de saques de esquina con los que fueron hundiendo a la defensa insular y, en uno de ellos, llegó el jarro de agua fría.
No había hecho casi nada el Girona en el partido y un balón suelto tras un rechazo le quedó a Franquesa, que soltó un latigazo imparable a la escuadra de Dani Hernández (1-0, 32’) que nada pudo hacer. Quedó noqueado el Tenerife y salió providencial Dani al mano a mano contra Stuani (35’) que evitó el segundo tanto local, en una acción más clara que la del gol.
Así murió una primera parte con un Tenerife de más a menos que la cerró sin haber disparado entre palos ni haber puesto en peligro al meta Juan Carlos.
El paso por vestuarios pareció sentar bien a los de Ramis, que en un balón dentro del área (48’) que recogió Sipcic pudo empatar, pero el serbio, que no es delantero, mandó a las nubes el esférico en la mejor oportunidad visitante hasta entonces.
Shashoua también pudo igualar combinando con Fran Sol (52’) pero su disparo lamió el larguero tras tocar en un defensa. En menos de 10 minutos el Tenerife ya había hecho más que en toda la primera mitad.
Sufría el Girona mientras Francisco pedía tranquilidad a los suyos y Ramis retiraba del terreno de juego (64’) a Kakabadze, Valera y Shashoua (al que no le gustó nada esta decisión) para refrescar al equipo con Moore, Nono y Apeh, pasando a jugar con dos puntas.
En el bando local el mensaje de amarrar era claro, retirando Francisco a sus dos delanteros, Stuani y Bárcenas, para que entrara un relevo natural (Bustos) y un centrocampista (Samu Sáiz). El Tenerife conseguía meter atrás a un candidato al playoff, pero estaba negado cara al gol, cada acción moría antes de llevar peligro a la portería local.
La última bala de Ramis fue Jorge Padilla (83’) relevando a Sergio González, para jugar con Aitor Sanz y Vada como centrocampistas
FICHA TÉCNICA
Girona FC (1): Juan Carlos; Yan Couto, Arnau, Juanpe, Santi Bueno, Franquesa (Valery, 90+1’); Cristóforo (Terrats, 82’), Monchu (Kebe, 82’), Gumbau; Bárcenas (Bustos, 68’) y Stuani (Samu Sáiz, 68’)
Entrenador: Francisco Rodríguez.
CD Tenerife (0): Dani Hernández; Kakabadze (Moore, 64’), Sipcic, Carlos Ruiz (Alberto, 13’), Pomares; Sergio González (Jorge Padilla, 83’), Aitor Sanz; Valera (Nono 64’), Shashoua (Apeh, 64’), Vada; Fran Sol.
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
Goles: 1-0 (32’) Franquesa fusila por la escuadra un balón suelto en el área visitante.
Árbitro: Rubén Ávalos Barrera (Comité catalán). Asistido en las bandas por Villaseñor Julián y López Freixa. Amonestó por parte local a Stuani (66’) y Yan Couto (86’); y por parte visitante a Aitor Sanz (62’) y Apeh (84’). Árbitro de VAR: Hernández Maeso.
Incidencias: Partido correspondiente a la 37ª jornada de la Liga Smartbank, disputado en el estadio de Montilivi (Girona), a puerta cerrada. El Tenerife vistió con su indumentaria solidaria negra y rosa. El Girona lo hizo con pantalón rojo y camiseta roja y blanca.