Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife se atasca en Gijón. El Club Deportivo Tenerife no dio continuidad a su victoria la pasada jornada sobre el Mirandés y cedió este sábado en El Molinón (1-0) ante un Sporting de Gijón necesitado y que se sitúa a un solo punto ahora de los tinerfeños en la clasificación.
Con esta derrota, y como ya dijo hace varias semanas Luis Miguel Ramis, el Tenerife sigue a las puertas del centro penitenciario, y cualquier discurso que vaya más allá de pensar en alcanzar cuanto antes los 50 puntos, parece un brindis al Sol. Este equipo no está para más ahora mismo.
Y eso que tras el gol local nada más empezar la segunda parte, el Tenerife tuvo hasta tres buenas opciones de haber al menos salvado un punto. Pero ni Corredera, ni Gallego, ni Iván Romero pudieron batir a Cuéllar.
La novedades de Ramis para le once llegaron principalmente en la defensa. Buñuel en el puesto de Mellot y Kike Salas, que debutaba tras llegar en el mercado de invierno en el de León, confeccionaron media defensa nueva. Corredera, por fin, estaba para ser titular y el técnico le alineó empezando por la derecha, dejando a Teto el perfil izquierdo de un centro del campo que volvió a ser para Aitor Sanz y José Ángel.
Empezó eléctrico Iván Romero que del saque de centro encaró a los centrales, siendo derribado por Insua, que a los pocos segundos ya vio amarilla. La falta peligrosa la lanzó Nacho, poniendo en serios apuros a un Cuéllar que repelió a córner como pudo. Pero rápidamente los locales se hicieron con la posesión del balón, pasando a jugarse en campo de un Tenerife que cerraba líneas.
Asustó el Sporting a los 17 minutos con una incursión de Pedro Díaz. El balón le cayó suelto a Juan Otero al vértice del área, pero su lanzamiento no encontró portería. Esa llegada avivó a los visitantes que pudieron tocar la pelota con mayor continuidad y movilidad en sus jugadores de ataque. Nacho encontró a Gallego (20’) en un desmarque que el delantero voleó fuera, y a los 23 minutos Cuéllar salió a por un balón aéreo sobre el propio Gallego, pero se hizo con la cabeza del futbolista. Ni Caparrós Hernández en el terreno de juego ni Gorostegui Fernández en el VAR quisieron complicarse la vida.
Lo cierto es que el partido era ahora de los insulares y pasada la media hora se escucharon pitos de la afición asturiana a los suyos. Sin llegar a crear peligro, los de Ramis tenían el esférico, pero todo estaba igual de abierto.
Al descanso se llegó con el 0-0 inicial en un duelo de dominio alterno, con un Tenerife bien plantado, pero sin ocasiones de verdadero peligro para los dos equipos. Eso sí, sin ser una arbitraje escandalosamente casero, la acción de Cuéllar sobre Gallego, y un derribo en el área a Buñuel en la que se vio al colegiado llevarse el silbato a la boca y haciendo el gesto de señalar penalti pero que al final no hizo, daba la impresión de que para pitarle algo a favor al Tenerife debe ser muy claro.
No pudo empezar peor la segunda mitad, con un Tenerife dormido en defensa. Primero por una pérdida de Aitor Sanz en el centro del campo que casi aprovecha el ex Cristo González (46’). Y solo un minuto después Dani Queipo aprovechó la poca intensidad defensiva dentro del área de los tinerfeños para superar con disparo cruzado a Soriano (1-0, 47’).
Pudo empatar sin embargo pronto el Tenerife. Con un robo de balón y una contra que tuvo que finalizar Corredera (53’) con su pierna mala, la derecha, mandando a las nubes la mejor opción visitante. Aun así, el bagaje ofensivo de los tinerfeños era bastante pobre, no hacía sufrir a los rojiblancos, que tenían el marcador a favor y ninguna prisa.
Ramis se decidió por Mellot y Garcés como sus primeros relevos. En el doble cambio salieron Buñuel y Teto del terreno de juego, pasando a jugar Iván Romero en una de las bandas (66’). El Sporting defendía con un 1-5-4-1 que dificultaba todavía más cualquier intento de los insulares, espesos con el balón, sin hacer daño.
Para ello tiró el técnico tarraconense de un triple cambio para los últimos 10 minutos. Durmisi (en su debut), reemplazó a Nacho, José León a Kike Salas y Shashoua a Aitor Sanz. El británico tenía la responsabilidad de obrar el milagro. Corredera centró su posición para ocupar el espacio que había sido de Aitor Sanz.
Durmisi tocó su primer balón llegando por la izquierda para centrar sobre Gallego, que no pudo dirigir bien hacia la portería su remate de cabeza. Y ya en el 90, Iván romero soltó un latigazo desde la corona del área que repelió con violencia el poste, con un Cuéllar que solo podía hacer lo que hizo; la estatua. Así pues los tinerfeños cedieron pero tuvieron dos buenas opciones en el tramo final del partido, y la llegada anterior de Corredera, para haber al menos arañado un punto que se resistió.
FICHA TÉCNICA
Sporting de Gijón (1): Cuéllar; Rosas, Insua, José Marsá, Cote; Juan Otero (Jony, 76’), Pedro Díaz (Aitor García, 83’), Rivera, Queipo (Varane, 84’); Cristo González (Zarfino, 63’) y Djuka (Jeraldino, 76’).
Entrenador: Miguel Ángel Ramírez.
CD Tenerife (0): Soriano; Buñuel (Mellot, 66’), Sipcic, Kike Salas (León, 81’), Nacho (Durmisi, 81’); Aitor Sanz (Shashoua, 81’), José Ángel; Corredera, Teto (Borja Garcés, 66’); Iván Romero y Enric Gallego.
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
Goles: 1-0 (47’) Dani Queipo resuelve dentro del área con un disparo raso y cruzado.
Árbitro: Iván Caparrós Hernández (Comité valenciano). Asistido en las bandas por García Lorenzo y García Andreu. Amonestó a los locales Insua (1’), Cuéllar (66’) y Zarfino (90’); y a los visitantes Kike Salas (55’) y Nacho (72’). Árbitro de VAR: Aitor Gorostegui Fernández (Comité vasco).
Incidencias: Partido correspondiente a la 29ª jornada de la Liga SmartBank, disputado en el Estadio de El Molinón-Enrique Castro ‘Quini’. El CD Tenerife vistió totalmente de negro. El Sporting de Gijón lo hizo con pantalón azul y camiseta a franjas verticales rojas y blancas.