Redacción Deporpress | El hondureño Bryan Acosta tuvo en sus botas, en el tiempo de descuento en el Gran Canaria, la primera victoria del Tenerife a domicilio en el presente curso antes de despedir el año. Un balón que, si hubiese acabado dentro, habría diluido un registro negativo para los blanquiazules que no se repetía desde el último descenso a Segunda División.
Los blanquiazules cierran el año con nulidad de triunfos lejos del Heliodoro. Un registro pobre que no se daba desde aquella fatídica campaña 2009/2010 en Primera, en la que el Tenerife también despedía el 2009 sin haber saboreado la suma de tres unidades lejos de la Isla. La diferencia evidentemente radica en que, en aquella época, también con José Luis Oltra, el objetivo de la permanencia era bastante obvio, midiéndose asimismo a los 19 mejores equipos de España. Y es que, aunque se cerró ese curso con un solo triunfo fuera, en El Molinón (0-1 contra el Real Sporting), el dato adquiere mayor preocupación si vemos el último antecedente en el que el Tenerife decía adiós al año con un rosco de victorias como visitante.
Fue en la campaña 2004/2005, con Pepe Moré en el banquillo. Los tinerfeños despedían el 2004 con cero victorias, cinco igualadas y cuatro derrotas. Un ratio desilusionante que se asocia con los números como visitantes en estos cuatro primeros meses de competición: ningún triunfo, cinco empates y cinco tropiezos.
En el curso 14/15, segunda aventura del Tenerife en la división de plata tras su regreso de Segunda B, los blanquiazules cerraron también su primera etapa de competición antes de navidades con un pobre balance: cuatro puntos, frente a los cinco actuales. Sin embargo, en aquellas fechas, los de Cervera disputaron un partido menos a domicilio, pero sí consiguieron vencer en al menos uno de sus desplazamientos (2-3 al Real Zaragoza).
Mucho tendrá que pedir José Luis Oltra a los Reyes Magos para que el Tenerife ofrezca una mejoría patente en su versión a domicilio. Los números en casa tampoco están invitando a un exceso de optimismo, por lo que el objetivo básico de la permanencia requiere una mejora en su faceta visitante. Malas sensaciones que vienen acompañadas en cuestión de estadísticas, especialmente si tenemos en cuenta que, en este actual curso, los tinerfeños solo se han puesto con ventaja en el marcador en una única ocasión: el 22 de septiembre contra el Córdoba, donde el gol de Naranjo al filo del descanso fue neutralizado en el último suspiro por Aguado. Antes y después, siempre con un marcador a remolque, lo que se convertirá en nueve meses consecutivos sin traer en las maletas de vuelta a casa tres puntos.