Redacción DeporPress | Ayer el CD Tenerife dio el primer paso de cara al sueño. El conjunto blanquiazul superó a la UD Las Palmas en el derbi inicial de la semana y llega a la vuelta con un marcador positivo que invita al optimismo en la isla.
Gran parte de culpa del triunfo de anoche lo tiene el trabajo defensivo. El cuadro chicharrero recuperó su mejor versión en este apartado y los hombres de García Pimienta no pudieron superar la muralla tinerfeña. La línea conformada por Moore, Carlos Ruiz, José León y Mellot dio un auténtico espectáculo en el arte de defender.
Seguridad, tensión, intensidad y firmeza fueron los cuatro dogmas que mantuvieron los hombres de Ramis durante todo el partido. El equipo se dejó todo en el verde. Lo que provocó que jugadores de la talla de Viera, Jesé o Moleiro no se sintieran cómodos en el Heliodoro. Por lo tanto, gran noticia que el representativo haya recuperado su identidad en el momento decisivo del curso.
Queda una batalla larga el sábado en el Estadio de Gran Canaria. Los blanquiazules lo saben y el fin de semana darán todo en la isla vecina.