Redacción Deporpress| El Foro Ángel Arocha, una de las iniciativas de divulgación y debate sobre la historia del CD Tenerife puestas en marcha dentro de los actos de su Centenario, conmemoró este jueves el medio siglo del ascenso a Segunda División del conjunto blanquiazul de la campaña 1970-71
Con un debate conducido por el periodista Manuel Negrín, la cita contó como invitados con el presidente de la entidad en aquella histórica campaña, José González Carrillo; así como los jugadores de la época Domingo Rivero y Manolo Ramos. El club estuvo representado por el consejero Francisco Mares y el acto también contó con la intervención del historiador Rafael Clavijo.
Durante una hora, los protagonistas glosaron, en la sede de la Asociación de Periodistas de Tenerife (APT), lo que supuso para el Tenerife aquel ascenso, al tiempo que recordaron el destacado papel que jugaron en aquel equipo jugadores como Alberto Molina o el entrenador García Verdugo.
Rivero, que jugaba de guardameta, recordó que aquel Tenerife «tenía muy buenos jugadores en defensa y, además, estábamos muy bien preparados físicamente. Pasábamos mucho tiempo juntos en los desplazamientos en la Península y eso nos unió más y nos fortaleció mucho como grupo«, dijo a la hora de rescatar cuáles fueron las principales causas de aquel éxito.
Ramos, por su parte, manifestó que el capitán Alberto Molina «nos manejaba bien y nos apoyaba en todo. Era amable y amigo de todos. Arropaba a los nuevos y, además, era una persona muy entrañable y educada». Del entrenador García Verdugo destacó sus enormes conocimientos y recordó que antes de los partidos «nos llamaba uno por uno a su habitación y nos decía cómo jugaba el contrario al que nos teníamos que enfrentar, sabía por dónde nos iban a intentar driblar y cómo pararlos. Daba información muy valiosa para nosotros y eso, en aquella época en la que no hay los medios actuales era algo tremendo».
González Carrillo también rememoró que el partido contra la UD Las Palmas de aquella temporada que se jugó en el Heliodoro «fue el primer partido que se televisó desde Canarias, vía satélite, para el resto del país. Hubo muchas reuniones previas para hacerlo posible y aquello fue todo un acontecimiento«. El ex dirigente blanquiazul también mostró su deseo de «ver al Tenerife otra vez en Primera División antes de dejar este mundo».
El historiador Rafael Clavijo aportó su particular visión, medio siglo después, sobre lo que supuso aquel ascenso a Segunda División. «Supuso un reverdecimiento del sentimiento tinerfeñista y blanquiazul. Fue posible porque García Verdugo fue capaz de hacer un equipo fuerte y con calidad, que inició ahí una época brillante que continuó durante toda la década», subrayó.