Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife remata a Las Palmas y está más cerca de Primera. El Club Deportivo Tenerife está a un solo paso, una sola eliminatoria, dos partidos, de volver a Primera División.
Luis Miguel Ramis y todo su equipo, perdón, ¡Equipazo! Lo han hecho posible. Han devuelto la ilusión a una afición que tuvo un comportamiento espectacular y que ha llevado en volandas al equipo a repetir la final que ya disputó hace cinco años.
Ahora queda mejorar. No repetir el sabor de aquella final contra el Getafe y pisar de nuevo la máxima categoría después de la última vez, hace ya 12 años.
Un doblete de Enric Gallego en la primera parte de este sábado enmudeció a una Unión Deportiva Las Palmas a la que se le va a hacer “muy larga” esta travesía en el desierto. Ahora, a esperar rival. El que salga de la eliminatoria entre Éibar y Girona que van ganando los armeros (1-0). Pero hoy el Tenerife demostró que ha estado mejor, mucho mejor que Las Palmas a lo largo de la temporada, asestando un doble golpe anímico al eterno rival. Pase lo que pase ¡GRACIAS! El Tenerife remata a Las Palmas y está más cerca de Primera.
Tal y como había advertido Ramis, el equipo no salió a especular y defender el gol de la ida. Así tras un primer acercamiento rematado por Gallego (1’) sin problemas para Valles, el delantero no perdonaría a la segunda. Un centro de primeras de Corredera lo cabeceó adelantándose al portero, y aunque un defensa trató de salvarlo sobre la línea y la jugada continuó, el VAR fue determinante; el esférico había entrado (y por mucho), certificando la temprana sorpresa (0-1, 4’).
A Las Palmas ya no le valía con hacer un gol, necesitaba dos. Y esos fueron los pasos que dieron al frente; do. Liderados por un Jonathan Viera al que la categoría le queda minúscula, ridícula para su talento, los amarillos embotellaron al Tenerife, aunque no concedía ocasiones.
Para los blanquiazules el reloj no parecía correr. Al contrario, daba la impresión de ir hacia atrás y a pesar del 0-2 momentáneo, quedaba una eternidad por remar. Encima Aitor Sanz veía una amarilla muy pronto (21’) y ya no podría ‘morder’ igual.
El partido era un sufrimiento. Un achicar aguas constante del Tenerife. No había ocasiones, pero por derecha y por izquierda llegaban cómodamente los locales, aunque no acertaban con el pase final.
La ‘fortuna’ se alineó de cara a los 41 minutos. Por lesión, Jonathan Viera tuvo que abandonar el terreno de juego, entrando Maikel Mesa. Aun así, confianzas cero porque el partido seguiría por los mismos derroteros.
Y antes de llegar el descanso, llegaría el júbilo para los ‘700’. Un saque de banda al corazón del área fue despejado por Raúl Navas llevándose por medio a Víctor Mollejo que se quejó amargamente a González Esteban. El colegiado no vio nada en primera instancia, pero otra vez Pérez Pallás, desde el VAR, corrigió la decisión del árbitro llamándolo a revisión. El codazo del central de Las Palmas era clarísimo, y aunque Valles adivinó el lanzamiento de Enric Gallego y tocó la pelota, esta, como había hecho nada más el partido, tiró del lado blanquiazul para dejar encarrilada la eliminatoria al descanso (0-2, 45+4’).
Con el playoff 3-0 en el global al descanso y, por qué no decirlo, sin el concurso de Jonathan Viera, tocaba aguantar 45 minutos sin permitir que los grancanarios marcaran tres goles. El botín estaba seductoramente cerca, pero había que mantener los pies en la Tierra. Como decía el mediapunta, “90 minutos en el Gran Canaria son muy largos” ¿Pero para quién?
García Pimienta dejó a Jesé en el vestuario para que jugara Benito, un extremo, dejando a Maikel Mesa como referencia ofensiva. Estaba claro que para el Tenerife no iba a ser un paseo y Las Palmas, aun sin su mejor jugador, cercaría a Soriano. Avisó Cardona (49’) con un remate que se fue por muy poco, rozando casi el poste chicharrero, y el balón pasaba más tiempo en área blanquiazul que fuera de ello. El reloj, parado.
Mario González probó fortuna sin suerte en una acción individual (54’) mientras que Benito (57’) disparaba cruzado fuera, también por poco. Tocaba hormigonar al equipo (un poco más) para que fraguaran las posibles vías de entrada en la defensa. Ramis metió a Pomares en el lugar de Bermejo para ayudar a Mellot y Andrés Martín debía darle balón y pausa, quitando a Mario (59’).
Quedaban 30 minutos de una dulce agonía. Y estaba claro, era casi imposible que no lo hiciera, que Las Palmas acabaría marcando. En un error en la marca dentro del área, Eric Curbelo cabeceó con corazón para superar a Soriano (1-2, 70’) y alentar a sus masas. Les quedaban dos goles y 20 minutos por delante. Lo peor era que el Tenerife se limitaba a despejar el balón sin ningún sentido del juego. No lo quería o no podía tenerlo y 20 minutos de aguante parecían demasiados, “muy largos”.
Ramis dio aire con Elady por un extenuado y batallador Mollejo (76’) y Gallego se tenía que tender en el césped con sobrecarga (78’). El cargamento extra de cemento llegó con Nikola Sipcic sustituyendo a Gallego, y Míchel por Corredera (estaban fundidos, 80’).
Los nervios estaban a flor de piel. Un tanto local metía a los amarillos en partido, pero a la contra el Tenerife podría rematar a su rival. Como una de Elady que se precipitó al disparar desde fuera del área (88’) teniendo metros para progresar.
En la línea de tres centrales: Sergio, Sipcic y León, el serbio se hacía gigante para adelantarse siempre por arriba y Soriano, valiente, abortaba los centros laterales. Se entraba en descuento y ya solo se escuchaba a la afición chicharrera al grito de “¡Tenerife, Tenerife!” a modo de cuenta atrás para celebrar, por fin, un triunfo que puede valer oro, nada menos que un ascenso a Primera División. Los blanquiazules devolvían en apenas cuatro días las dos derrotas que los amarillos habían infligido a los tinerfeños en Liga. La venganza se sirvió en un plato frío, muy frío.
UD Las Palmas (1): Álvaro Valles; Lemos, Raúl Navas, Curbelo, Cardona; Nuke Mfulu, Kirian; Jonathan Viera (Maikel Mesa, 41’), Alberto Moleiro, Róber (Mujica, 64’); Jesé (Benito, 46’).
Entrenador: Xavi García Pimienta.
CD Tenerife (2): Soriano; Moore, Sergio, León, Mellot; Aitor Sanz, Corredera (Míchel, 80’), Bermejo (Pomares, 59’), Mollejo (Elady, 76’); Enric Gallego (Sipcic, 80’) y Mario (Andrés Martín, 59’).
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
Goles: 1-0 (4’) Enric Gallego remata de cabeza un centro desde la derecha de Corredera. 0-2 (45+4’) Enric Gallego transforma un penalti cometido sobre Víctor Mollejo. 1-2 (70’) Eric Curbelo marca de cabeza dentro del área.
Árbitro: Jon Ander González Esteban (Comité vasco). Asistido en las bandas por Pérez de Colosía Alonso (comité vasco) y García Lorenzo (comité valenciano). Cuarto árbitro: Rubén Ávalos Barrera (comité catalán). Amonestó a los locales Jonathan Viera (31’); y a los visitantes Aitor Sanz (21’), Enric Gallego (71’), Pomares (90+1’). Árbitro de VAR: David Pérez Pallás (Comité gallego). AVAR: Galech Apezteguía (comité navarro).
Incidencias: Encuentro correspondiente al partido de vuelta de la semifinal por el ascenso a la Liga Santander, celebrado en el Estadio de Gran Canaria. El Tenerife vistió con pantalón blanco y camiseta azul; pantalón azul y camiseta blanca. Las Palmas lo hizo con pantalón azul y camiseta amarilla.
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