Redacción DeporPress | El CD Tenerife dio un paso de gigante en San Sebastián. Los pupilos de Ramis llegaron al Reale Arena en el peor momento de la temporada. La crisis de juego y resultados habían hecho saltar las alarmas en el Heliodoro Rodríguez López. Sin embargo, los chicharreros recuperaron su seña de identidad en tierras vascas.
El representativo sumó tres puntos de oro. El gran trabajo defensivo fue la gran razón de este resultado. Hubo muchos cambios en la zaga, como la entrada de Sipcic y Moore en el once. No obstante, el equipo no lo acuso. De hecho, el engranaje volvió a funcionar como hacía tiempo que no sucedía.
El cuadro tinerfeño fue una auténtica muralla para el filial txuri-urdin. El bloque bajo impuesto por los blanquiazules se convirtió en una pesadilla para los chicos de Xabi Alonso, que no encontraban espacios en la telaraña confeccionada por Luis Miguel Ramis. La Real ‘B’ casi no inquietó a Soriano en todo el duelo y el gol donostiarra apareció en una desconexión puntual.
Por lo tanto, el Tenerife se ha reencontrado con su hoja de ruta. Toca mantener esta línea el domingo ante el Fuenlabrada.