Redacción Deporpress | El Tenerife pasa del hormigón a la sangría. El representativo ha perdido una de sus principales señas de identidad en las últimas temporadas: la fiabilidad defensiva.
El actual Tenerife es el segundo equipo más goleado de Segunda (17), empatado junto a Cádiz y solo superado por el Almería (19). No obstante, el equipo insular es de los menos anotadores de la categoría, a diferencia de los almerienses –de los más goleadores- y gaditanos.
Comparativamente, el representativo iguala su peor dato en las primeras diez jornadas de cada temporada desde su vuelta al fútbol profesional. Con los diecisiete encajados empata junto al de la 15/16 de Raúl Agné (fue cesado en la 11ª jornada).
La hemorragia es más sangrante si comparamos con el mismo punto de la 23/24. El Tenerife era el líder de Segunda a estas alturas en el curso pasado, habiendo recibido solo siete goles en su propia portería. Ha sido el mejor dato de las doce campañas en este intervalo desde la 13/14.
Esta es la duodécima temporada consecutiva del Tenerife en la categoría de plata. Su promedio de goles encajados durante las diez primeras jornadas ha sido de 11,8. De este modo, el actual de Cano-Mel se sitúa muy por encima de estos números: hasta seis más de lo habitual.