Redacción Deporpress| El Tenerife actual tiene más puntos que el de la pasada campaña y, sin embargo, está más lejos del playoff que el que dirigía Rubén Baraja en la 2019-20. Es la historia de cómo ser mejor y estar más lejos.
Detrás de este aparente contrasentido se dibuja el escenario con el que Luis Miguel Ramis deberá afrontar el tramo final de esta temporada.
Los blanquiazules, que han sumado cinco de los últimos nueve puntos en juego, acumulan 41 puntos en la clasificación y ocupan la décima plaza. Tras la trigésimo primera jornada del último campeonato, el Tenerife era duodécimo y tenía 39 puntos, dos menos que en la actualidad.
Sin embargo, el equipo de Baraja estaba a 7 puntos del sexto puesto, el último que da derecho a jugar las eliminatorias de ascenso. El conjunto que dirige Ramis está ahora mismo a 8 puntos del mismo objetivo, pero con el agravante de que esa distancia podría ampliarse si el Rayo Vallecano, inquilino de la último puesto que da acceso al playoff, puntúa en la cita que le fue aplazada el pasado sábado por el brote de coronavirus declarado en el Mirandés.
La explicación es sencilla. El ritmo de puntuación de los seis primeros clasificados de Segunda es superior al de la pasada campaña, en la que la igualdad era la nota predominante. A estas alturas de temporada, había solo 11 puntos de diferencia entre el Elche, que era sexto con 46 puntos, y el Deportivo de La Coruña, que marchaba decimonoveno con 35. Esta semana hay ya nada menos que 18 entre el Rayo Vallecano, que tiene 49 con un partido menos, y el Alcorcón, que tiene 31.
Esos 7 puntos de más que hay entre el pelotón de cabeza de la actual Liga respecto a la pasada son el principal argumento que impide que el Tenerife de Ramis figure, en la actualidad, entre el grupo de equipos que podrían aspirar a destronar al residente en la sexta plaza.