Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife gana su ‘primera final’. El representativo tenía que sumar de tres por lo civil o por lo criminal: para ganar confianza, para que el proyecto de Mel no se torciera de primeras y para no descolgarse respecto a los rivales inmediatos. E hizo lo que tenía que hacer: llevarse un partido donde fue mejor que un Cartagena (2-0) que comparte los mismos síntomas, ofreciendo unos argumentos superiores a los de anteriores entregas. Un precoz como Dani Fernández abrió el camino para que ‘papá Gallego’ lo cerrara en el tiempo extra.
Revolucionó el once Pepe Mel, con hasta un total de seis caras nuevas respecto a los elegidos en Castalia. Salió con buena cara el Tenerife, más allá de sus dudas inherentes a su crisis de resultados. Por suerte, el Cartagena se veía aquejado por los mismos síntomas, por lo que los blanquiazules aprovecharon ese equilibrio de fuerzas para ir creciendo.
El representativo no sufrió demasiado durante el primer acto, aunque todavía está ‘verde’ en automatismos y juego con balón. A pesar de los defectos señalados, esa mejoría se vio contrastada antes del cuarto de hora, en un gol que fue anulado a Marlos (10’) por mano previa de Mellot –que salvó asimismo con dicha acción una contra sin oposición para el Efesé-.
El ‘10’ estaba siendo uno de los más activos en la escuadra tinerfeña, que además se veía reforzado por las incorporaciones de Medrano. Por la derecha, daba un paso adelante el Tenerife con Mellot a banda natural, unida la calidad individual de Luismi.
El Tenerife quería más que su rival, empujado por el calor del Heliodoro. Después de picar piedra, los insulares sacaban petróleo en un centro lateral medido de Luismi, donde el joven Dani Fernández -16 añitos- era el más listo de la clase, anticipándose a Alcalá para prolongar con un testarazo el esférico hacia la red, haciendo inútil la estirada de Campos (35’). De hecho, el canterano y el central de los cartageneros tuvieron que ser atendidos por choque de cabezas.
Un chute de moral que permitió al equipo gestionar dicha ventaja hasta el descanso, sin que el Cartagena intentara devolver el golpe. Pudo crecer la ventaja en un disparo de Marlos, que se perdió cerca del poste izquierdo. No obstante, el 1-0 se alzaba al descanso.
El Tenerife no sufrió durante los primeros compases del segundo tiempo frente a un Cartagena que abortaba misión de forma provisional en búsqueda de la igualada. Antes de cumplirse la hora de encuentro, Mel movía ficha con las entradas de Gallego y Waldo.
El Heliodoro sufría un ‘mini infarto’ en el 62’, en un remate a la media vuelta sin mucha fuerza de los visitantes, pero que se le escurría a Salvi. Por suerte, el balón no entró entre los tres palos y el guardameta pudo corregir atrapando en dos tiempos.
Con menos de media hora por delante, los blanquiazules estaban teniendo problemas para tener la posesión y tener circulaciones largas, aunque de vez en cuando saltaba a la presión alta para incomodar la salida de su rival. Mientras tanto, Jandro Castro echaba el resto para remar a contrarreloj, agitando el banquillo para meter a dos jugadores de corte ofensivo: Cedric y Ortuño.
La primera ocasión del Efesé llegaría a un cuarto de hora del final, con un activo Cedric desde que había entrado, con un disparo envenenado al primer palo que despejaba Salvi (75’). Acto seguido, Mellot sacaba un balón bajo palos en una jugada que quedaba anulado por fuera de juego, pero que sin embargo suponía un aviso serio para un Tenerife que estaba jugando con fuego ante un resultado tan corto.
A diez de la conclusión, Luismi Cruz sacaba la varita en una gran jugada personal, donde se marchó de varios jugadores y su golpeo al palo largo se marchaba por centímetros mientras los más de 13.600 aficionados presentes coreaban el “¡uy!”. Instantes antes, Mel agotaba la última ventana de cambios, dando entrada a Aarón Martín por el joven goleador Dani Fernández.
El Heliodoro echaba el resto en la recta final para dar el último aliento a los suyos, convirtiéndose en una caldera en forma de «jugador número doce». Antes del 90′, Aarón -sensacional desde su entrada- tuvo la sentencia dentro del área, pero su disparo tocaba en un defensa para irse al córner. Con el tiempo cumplido y muchos espacios, Luismi tuvo una doble ocasión para sentenciarlo. Sin embargo, el ’11’ jugaba de tacón para Diarra, que se la regalaba en línea de fondo a Gallego para que fusilara la red (90+2′).
Esta vez sí, los tres puntos se quedaron en el Heliodoro. Pero el público no se olvidó de señalar al principal responsable de la crisis deportiva e institucional, cantando el «¡Garrido, vete ya!» con el partido casi cumplido. Una primera victoria tan necesitada como igualmente celebrada, tanto por el público como por los jugadores, que refuerza anímicamente la andadura con Mel para no descolgarse antes de tiempo en la lucha.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (2): Salvi; Mellot, Gayá, León, Medrano (David, 66’); Sergio, Diarra, Luismi, Dani (Aarón Martín, 78’), Marlos (Waldo, 57’); y Ángel (Gallego, 57’).
Entrenador: Pepe Mel.
FC Cartagena (0): Campos; Aguirregabiria, Alcalá, Kiko Olivas, Ríos Reina (Ortuño, 63’); Andy (Pocho, 78’), Sergio Guerrero, Jairo, Luis Muñoz; Escriche (Cedric, 63’) y Gastón.
Entrenador: Jandro Castro.
Goles: 1-0, Dani Fernández de cabeza tras centro de Luismi (35’); 2-0, Gallego fusila en el corazón del área a pase de Diarra (90+2′).
Árbitro: Manuel Jesús Orellana Cid (Comité andaluz), asistido desde las bandas por Ángel Ramos Cinos y José Manuel Sarmiento Millet. Cuarto árbitro: Francisco Javier Expósito Jaramillo. VAR: Aitor Gorostegui Fernández-Ortega (Comité vasco). Amonestó en los locales a Mellot y José León; y Luis Muñoz en los visitantes.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la octava jornada de LaLiga Hypermotion, disputado en el Heliodoro Rodríguez López 13.664. El Tenerife vistió con camiseta y medias blancas, además de pantalón azul. El Cartagena salió con su equipación completamente roja. Antes del partido, se guardó un minuto de silencio en memoria de los nueve migrantes fallecidos el pasado fin de semana a escasas millas de la costa de El Hierro, así como por todos/as los que han perdido su vida en este drama humanitario de la inmigración.