Redacción Luis Rosales| Se ha visto un encuentro muy entretenido en la jornada de hoy entre el Nástic y el CD Tenerife.
Un empate fue el resultado final, aunque se esperaba algo más que un punto. Eso sí, para los hinchas blanquiazules ha sido un día con sensaciones muy ambiguas, en la que se ha salvado un punto tras una falta de entendimiento entre el portero y la defensa del cuadro catalán.
Ahí estaba Lucas Avelaño para solventar males mayores y evitar la primera derrota del curso. El Tenerife ha salido al campo dormido y con pocas ganas de sorprender a su oponente. El balón parado ha sido una vez más el punto débil de los insulares, que se vieron superados en casi todas las jugadas de estrategia y en pelotas aéreas. Aveldaño fue el más correcto, pero ni siquiera Dani Hernandez dio toda la tranquilidad a su defensa.
El descanso sirvió de reacción para un combinado que estaba perdido sobre el terreno de juego. Filip Malbasic fue de los primeros en despertar y contagió a algunos de los suyos que comenzaba a realizar una buena presión intensa. Si algo está claro es que no se puede hacer todo en la segunda mitad. La entrada de Naranjo generó peligro y sus subidas por banda, hicieron que llegaran ocasiones claras para los de Joseba Etxeberria.
Los delanteros fueron los jugadores más destacados, ya que ni siquiera Luis Milla fue capaz de poner precisión en el campo. Finalmente, se salvó un punto y se pueden recoger buenos detalles y momentos del duelo. No obstante, hay muchas cosas por mejorar y alguna de ellas vienen de la temporada pasada. Este equipo debe jugar como sabe desde el minuto uno y defender mejor a balón parado. El técnico vasco tiene mucho trabajo por delante.