Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife acelera su caída libre. Los blanquiazules inician el año en Liga como terminaron el 2023, con dudas, sin identidad y en línea ascendente. Ni el 1-0 de Corredera alejó fantasmas ante un Sporting que se repuso, fue de menos a más y entendió mejor la segunda parte que los de Garitano, confirmando la remontada para dejar helado a un Heliodoro helado (1-2).
Garitano retornó a su sistema habitual, recuperando el 4-2-3-1 que le ha definido durante todo el campeonato. Los asturianos optaron por la búsqueda de la presión alta para generar el error blanquiazul. En el segundo minuto, llegó un pequeño susto en una pérdida de Mellot, pero Soriano llegó antes para suprimir el peligro.
Los hombres dirigidos por Miguel Ángel Ramírez generaron las primeras aproximaciones, pero el Tenerife fue comiendo terreno a los rojiblancos para mandar a través de la posesión, encontrando líneas de pase. En una de las acciones en bloque alto del Real Sporting, los insulares salieron bien para armar un ataque que hilvanaron entre Rahmani y Medrano, cuyo centro raso del lateral encontró destinatario en Corredera, que castigó en el corazón del área (22’).
El Tenerife bordeó el segundo en la siguiente acción, en un preciso centro del lateral izquierdo tinerfeñista que no encontró rematador. En los sportinguistas, el principal peligro era conducido por Hassan, que generaba problemas con su velocidad y habilidad por el costado derecho. Desde fuera del área, Rahmani probó fortuna sin éxito. Lanzó réplica Gaspar Campos, en una jugada ensayada que repelió Juan Soriano.
Los últimos minutos se hicieron largos, con un Tenerife que fue perdiendo el balón fruto del cansancio. Fue ahí donde el Sporting encontró un premio quizás excesivo, generado más por desacierto propio que por acierto contrario. Y es que Juan Soriano despejó de manera errática un balón, los asturianos cazaron en tres cuartos y Otero remató sin oposición desde fuera del área, en un latigazo que tocó lo justó Gaspar Campos para despistar al guardián insular (44’). Una desactivación parcial que derivaba en un varapalo al descanso. Tocaba volver a remar desde cero.
El Tenerife volvió frío al verde. Y estuvo cerca de pagarlo. Campuzano encontró metros para correr y sacó un disparo sin ángulo que sacaba Soriano antes del primer minuto de la reanudación.
De hecho, el segundo acto supuso un cambio de tornas, ya que el Sporting se encontró mucho más cómodo que un Tenerife desdibujado, que no lograba tener el protagonismo de la primera parte.
Gaspar Campos encogió el corazón de todos los presentes a la hora de juego, en un balón que estrelló en el palo tras servicio de Hassan, posteriormente invalidado por un fuera de juego al límite (62’). Con un Tenerife a menos, Garitano buscaba alternativas dando entrada a Gallego y Teto. Acto seguido, Luismi acarició el 2-1 en un golpeo de interior (64’).
El devenir estaba siendo peligroso, pues presentó un nuevo guion de encuentro con muchas transiciones y espacios donde el Sporting se sentía como pez en el agua corriendo. Buscó reforzar las alas y dar velocidad el técnico vasco, con el retorno de Waldo y la entrada de Álvaro Jiménez.
En la entrada de la recta final, el 1-2 estaba más cerca que el 2-1. Hassan mandó otro aviso, en un disparo con la zurda desde la frontal que se fue cerca del poste derecho. El Sporting avanzaba metros sin mucha oposición, mientras varios jugadores del Tenerife lanzaban los brazos arriba y miradas cómplices en búsqueda de soluciones.
Una mala entrega de la defensa rojiblanca fue aprovechada por Gallego, que se plantó en el área, pero no pudo sacar un disparo limpio (81’). El sufrimiento de los blanquiazules en el verde se confirmó en tragedia, en otra acción ofensiva de los de Ramírez que ejecutó Queipo con un balón ajustado que hizo imposible la estirada de Soriano (84’).
Cerca del descuento, Gallego peinó un balón de espaldas que no entró de milagro en la portería de Yáñez. Pero los insulares no encontraron recursos ni soluciones, en una impotente segunda mitad mientras desfilaba cabizbajo una parte del público en las gradas. El Tenerife acelera su caída libre.
CD Tenerife (1): Juan Soriano; Mellot, Amo, León, Medrano; Sergio González, Corredera, Luismi Cruz (Álvaro Jiménez, 70’), Roberto López (Teto, 62’), Rahmani (Waldo, 70’); y Ángel (Gallego, 62’).
Entrenador: Asier Garitano.
Real Sporting (2): Rubén Yáñez; Pascanu (Guille Rosas, 46’), Izquierdoz, Róber Pier, Pablo García (Cote, 60’); Roque Mesa (Nacho Méndez, 46’), Rivera, Hassan (Djuka, 79’), Gaspar Campos (Queipo, 70’); Otero y Campuzano.
Entrenador: Miguel Ángel Ramírez.
Goles: 1-0, Corredera remata en el corazón del área un centro raso de Medrano (22’). 1-1, Otero en un disparo desde fuera del área que toca lo justo Gaspar Campos (44’). 1-2, Queipo con un disparo ajustado (84’).
Árbitro: Luis Mario Milla Alvéndiz (Comité andaluz), asistido desde las bandas por Roberto Tejero García e Iván Ríos Vargas. Amonestó en los locales a Sergio González, Gallego y al ayudante, Queco Piña; y en los visitantes a Hassan, Cote y Djuka. Cuarto árbitro: Jorge Tárraga Lájara. VAR: David Gálvez Rascón (Comité madrileño).
Incidencias: Encuentro correspondiente a la vigésimo tercera jornada de LaLiga Hypermotion, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 16.315 espectadores. El Tenerife vistió con pantalón azul, además de camiseta y medias blancas. El Real Sporting lució camiseta con rayas rojiblancas, pantalón blanco y medias rojas.